Pablo Aguirre: “Me están excluyendo de la sociedad”

El joven de Del Viso que fue condenado a cuatro años de prisión por cultivar marihuana en su casa habló sobre su causa y la necesidad de volver a trabajar. “Sería importante mantener un debate abierto”, propuso.

sábado, 28 de mayo de 2011 · 00:00

 

Pablo Aguirre es músico y empleado del Ministerio de Educación.

 

Hace tres semanas, la Justicia le otorgó cuatro años de prisión por cultivar 12 plantas de marihuana en su casa de Del Viso. Su caso despertó debates, polémica y opiniones diversas. Hoy Pablo Aguirre, de 31 años, pide ser juzgado por un Tribunal Federal, retomar su trabajo y no ser excluido de la sociedad.

Esta semana se le otorgó la prisión domiciliaria. Ayer, Aguirre habló con el programa Materia Prima (FM Plaza 92.1) acerca de su situación. El joven, que antes de gozar del beneficio que le otorgaron el último lunes estuvo detenido durante 11 días en la DDI de San Isidro, expresó su descontento con el fallo: “Como esto es un delito de corte federal, pedimos que nos juzgue un Tribunal Federal, simplemente la misma justicia que hay para todos”. “Nosotros queríamos ir al juicio y probar nuestra inocencia, que lo que yo hacía lo hacía en un ámbito privado. Eso quedó bastante demostrado en el juicio pero no nos tuvieron nada en cuenta”, explicó Aguirre, que se negó a aceptar su culpabilidad ante el tribunal, lo que hubiera implicado un año de condena sin cumplimiento efectivo.

“Fuimos al juicio con mucha confianza pero nos encontramos con esto que la verdad fue una sorpresa para todos”, manifestó.

Cabe recordar que su caso generó la movilización de cientos de personas. A través de las redes sociales, con marchas callejeras y hasta desde el Congreso de la Nación, distintos grupos buscaron llamar la atención pública sobre el caso del delvisense.

 

La causa

En cuanto a la causa, Aguirre dio precisiones sobre los inicios y relató que “todo arranca de una denuncia anónima, la investigación llega a la conclusión que soy una persona de llevar armas, pesada, a partir de eso me hicieron un allanamiento. La investigación parte mal desde el principio me llaman de un apodo que nunca tuve, fue todo bastante raro”. Y aclaró que ninguna de esas acusaciones pudo ser probada. “La investigación parte porque yo comercializaba drogas y después fui condenado por fumar marihuana, que son dos cosas muy distintas”, remarcó.

El joven trabaja como empleado en el Ministerio de Educación de la Nación y aseguró que cuenta con el apoyo de sus superiores, al tiempo que pidió que lo dejen volver a trabajar y a sus estudios de producción musical: “esto es un castigo terrible, a mí me están excluyendo de la sociedad”.

“Los cultivadores estamos en un lugar de la cadena que es más débil –explicó, nosotros tenemos que explicarle a todo el mundo que no tenemos nada que ver con el narcotráfico, lo tenemos que explicar afuera y adentro de la cárcel. Afuera la gente lo entiende y adentro es más difícil”.

No obstante, Aguirre destacó el apoyo que recibió por parte de varios de sus vecinos de Del Viso que fueron a declarar a su favor en la causa.

Aguirre fue condenado por el Tribunal Oral Nº 6 de San Isidro. Tras conocerse el fallo, el último 11 de mayo, fue detenido por primera vez desde la sustanciación de la causa –en marzo del 2010- y alojado en una celda de la DDI de San Isidro.

Para el Juzgado de Garantías que actuó en el caso, se trataba de un cultivo para consumo personal. Por eso consintió que Aguirre atravesara todo el proceso sin haber pasado un solo día detenido. Sin embargo, el fiscal Claudio Scapolan insistió en elevar el caso a juicio oral. El último lunes le fue otorgado el beneficio de la prisión domiciliaria.

 

Debate abierto

Lejos de la soberbia, abierto al diálogo y aceptando las opiniones diversas que generó su causa, Pablo Aguirre reconoce que el fallo puede tener apoyo en un sector de la sociedad, y al respecto considera que “sería importante mantener un debate abierto y siempre que sea con respeto es muy interesante”. “Si tengo un problema, no tengo ningún problema en debatirlo con cualquiera”, insistió.

“Yo entiendo que todavía sigue siendo algo penado por la ley –aclaró- y que está en discusión lo que es el ámbito privado, pero creo que sería interesante informarse y discutir desde un lugar copado”, reclamó, y aseguró que eso “nos va a llevar a ser una sociedad mejor para nosotros y para nuestros hijos”.

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