La media hermana de María Marta García Belsunce, Inés Hurtig, sobre la que ayer recayó un pedido de detención e indagatoria por parte de dos fiscales por el crimen ocurrido en octubre de 2002 afirmó en el juicio oral realizado en 2007 haber llegado a la casa cuando se encontraban practicándole masajes cardíacos al cadáver.
En el juicio oral, Hurtig aseguró haber llegado a la casa después del crimen
El pedido de detención solicitado ayer se debe a la hipótesis de los fiscales Daniel Márquez y Leonardo Loiterstein de que la voz de la mujer que se escucha de fondo en la grabación de la llamada del viudo, Carlos Carrascosa, a la obra social pidiendo una ambulancia, pertenece a Hurtig, lo cual determinaría que la mujer se encontraba manipulando el cuerpo. En la conversación puede escucharse además la voz de un hombre, que finalmente se determinó –y él mismo terminó por confirmarlo- que se trata de Guillermo Bártoli, marido de Hurtig.
Al ser interrogada el 25 de abril de 2007, dio un pormenorizado detalle de lo que hizo tras enterarse de la muerte de su hermana, pero tuvo un fuerte contrapunto con el fiscal Diego Molina Pico, quien le dijo que en tres minutos, según surgió de grabaciones telefónicas, eso no podía ser cierto.
Hurtig relató que el día del crimen fue a almorzar a lo de una amiga en el country Lagartos y que regresó a su casa de Carmel porque se sentía mal cerca de las 18.10, cuando vio a su cuñado Carlos Carrascosa, a su marido Guillermo Bártoli, a dos vecinos y sus hijos viendo un partido de fútbol.
Según Hurtig, al rato Carrascosa la saludó porque se iba a su casa y unos minutos después la llamó por teléfono y le dijo llorando: "Gorda, vení que María Marta tuvo un accidente", por lo que Bártoli primero y ella después, porque estaba semivestida, fueron a la casa.
“Abro la puerta y me encuentro a Carlos llamando a la ambulancia de OSDE. Michelini le estaba dando respiración boca a boca y mi marido masajes cardíacos y gritando: ¡Vamos María, vamos María!. Entonces, yo pensé en buscar un médico", aseguró.
Hasta esa parte de su testimonio, Irene había confirmado todo lo declarado por Carrascosa, quien cuando fue indagado aseguró que al llegar a su casa cerca de las 19 halló a su mujer tirada en el baño y dio aviso a sus familiares.
Sin embargo, en audiencias anteriores, Molina Pico había acusado a Irene de haber estado en la escena del crimen, en base a lo que declararon tres vigiladores y por los registros telefónicos que constan en la causa, obtenidos a través del sistema VAIC.
En su declaración, una de las más esperadas en el juicio, Hurtig criticó a Molina Pico por hacerle acusaciones públicas "injustas y terriblemente graves" al ubicarla en la escena del crimen y desvinculó a toda su familia del encubrimiento del homicidio (Télam).
