Con los chicos de alta, volvieron las clases a la escuela del accidente

El 13 de abril, dos alumnos de cuarto grado habían caído al vacío tras desprenderse una baranda de un primer piso. La obra no estaba habilitada. Debieron realizar trabajos para poder abrir.

28 de abril de 2011 - 00:00

 

Tras la realización de obras, el colegio pudo volver a abrir las puertas.

 

El alumno del Colegio Federico Dickens, que permanecía internado en una clínica de Olivos ya fue dado de alta, de acuerdo a lo informado a El Diario por las fuentes consultadas. A su vez, ayer se reanudaron las clases en la escuela, luego de la realización de algunas obras.

Finalmente, tras una serie de trabajos realizados en el colegio, la Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada (DIPREGEP) dio el visto bueno para que las clases volvieran al instituto, luego del accidente y posterior escándalo. Además, una escribanía otorgó un “certificado de habitabilidad”.

Entre las obras están la inclusión de rejas más altas (1,50m) en los pasillos de los primeros pisos, además de reforzar los paneles. También se pusieron rejas en todas las ventanas y se aseguraron mejor las luminarias y las tapas de seguridad.

El hecho se produjo el pasado miércoles 13, cuando dos chicos de 9 años y alumnos de 4º grado (identificados como Ignacio Moriello y Federico Bonacina) cayeron desde unos 3 metros de altura, al desprenderse la baranda del pasillo en el que se encontraban. Uno de ellos –Bonacina- fue dado de alta en poco tiempo, pero el otro niño sufrió hundimiento de cráneo, por lo que estuvo internado en grave estado: a priori ingresó al Hospital Federico Falcón, donde fue estabilizado, para luego ser trasladado a la Clínica Olivos, donde debió ser intervenido quirúrgicamente.

El día después del accidente, inspectores de la DIPREGEP se hicieron presentes en el lugar, con el objetivo de obtener información sobre lo ocurrido. Ellos mismos les confirmaron a los padres que el sector del colegio en donde se desprendió la baranda –un área recientemente construida- no contaba con la habilitación correspondiente, al no tener la aprobación de los planos, lo que exacerbó el ánimo de los progenitores.

 

Antecedente

Días atrás, fuentes oficiales confirmaron a El Diario que el Municipio había paralizado la obra del colegio Federico Dickens en marzo de 2010. El motivo de la paralización de la construcción fue la falta de planos aprobados, algo que en su momento fue reconocido por el representante legal, Rodolfo Baca, según el testimonio de padres de alumnos.

Las fuentes aseguraron que las fajas se colocaron en marzo del año pasado, cuando las clases ya estaban por comenzar. Además, ante los apercibimientos el empresario no se acercó por lo que el Juez de Faltas, Sebastián Zamarripa, tomó la determinación de clausurar la construcción. Al mismo tiempo, señalaron que -según remarcaron desde Obras Particulares-, esas actuaciones fueron elevadas al magistrado local.

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