Organizan para hoy una “liberación masiva” de libros
Un negocio de decoración del centro de Pilar regala libros en la puerta de su local.
Con la intención de llevar la lectura a todo aquel que quiera disfrutar de ella, para hoy se ha planeado una “liberación masiva” de libros, idea nacida en una entidad y que en Pilar ya tiene seguidores hace tiempo.
En este sentido, el Movimiento Libro Libre Argentina invita a “liberar” un libro en cualquier lugar público, ya sea un colectivo, un parque, un bar, una cabina telefónica u otro sitio similar. Pueden participar de la propuesta todos aquellos que lo deseen, liberando un libro este sábado, en el lugar donde vivan o se encuentren en ese momento.
Los organizadores explicaron que “para formar parte de la propuesta, sólo es necesario dejar un libro en un espacio público, con una dedicatoria que indique que el libro pertenece al Movimiento Libro Libre Argentina, explicando que el ejemplar es de la persona que en ese momento lo encuentre, pero que al finalizar su lectura deberá ser liberado, para que pueda ser disfrutado por otras personas nuevamente, y así darle dinamismo al ciclo”.
Libro Libre es una iniciativa pensada para fomentar la lectura. “La idea de encontrar en un lugar inesperado un buen libro, disfrutarlo y compartir con otros esta experiencia es, sin lugar a dudas, una forma de llevar a la práctica algo más que buenos deseos”.
Militante
En el distrito, aunque no forme parte de Libro Libre, la diseñadora de indumentaria Deby Szmuch es una precursora en el hecho de dejar libros en la vía pública, para que cualquier persona pueda llevárselo. Cada vez que logra reunir una buena cantidad de ejemplares, los deja en la entrada de su local del centro de Pilar.
“Lo hago desde el año pasado –comenta a El Diario-. Lo mío es más individual, aunque conozco lo que hacen en el movimiento. Empecé casi en forma paralela, tenía muchos libros y no sabía qué hacer con ellos: al principio se me ocurrió donarlos, pero también me pareció una buena idea dejarlos en la vereda de mi negocio para que se los pueda llevar cualquiera, sin donarlos específicamente a algún lugar”.
La mujer afirma que la repercusión ante la iniciativa “siempre fue buena. En un primer momento la gente no lo puede creer que sean gratis, entran a preguntarme cuánto salen los libros, a pesar de que un cartel dice que son de regalo. En cambio, hay gente que ya sabe y pasa a preguntarme cuándo lo vuelvo a hacer”.
Deby recuerda que “hace unos días dejé algunas revistas para chicos que me habían conseguido especialmente, y ya ni preguntaron antes de llevárselas. Además, una vez un señor se quería llevar todos los libros en una caja y no lo dejé, es uno por persona porque está hecho con la idea de compartir”.
