Más de 1.300 inscriptos para acceder a 250 viviendas sociales
Las viviendas esperan por sus dueños que deberán pasar por un sorteo previo.
Se cerró la inscripción para formar parte del listado de familias que se postularon para la adjudicación de una vivienda social. Son 250 casas construidas en el barrio San Alejo que tiene 1.360 familias pretendientes. El número era mayor, pero para anotarse, los aspirantes debieron presentar una serie de requisitos, los cuales algo más de 200 no cumplieron.
La directora de Tierras del Municipio, Olga Santiago afirmó: “esperábamos más demanda”. En declaraciones al programa Materia Prima de FM Plaza, la funcionaria señaló que desde la Comuna habían obtenido números de planes similares en otros distritos y comparó: “pensábamos en una experiencia similar a la de Merlo, que recibió 5.000 solicitudes”.
Al mismo tiempo, la mujer remarcó que tras esta primera inscripción personal del área de Desarrollo Humano y Social realizarán una clasificación para determinar cuáles son las familias que están aptas para ingresar al sorteo público.
Santiago explicó que al acto ante escribano llegarán aquellas familias que resulten realmente viables a esta necesidad y remarcó: “para esto, las asistentes sociales realizarán visitas domiciliarias y estarán habilitadas para pedir más documentación y realizar entrevistas personales”. En ese sentido la funcionaria destacó: “no todos los inscriptos necesariamente van a llegar al sorteo”.
Casos especiales
En la entrevista radial la funcionaria dijo que la realización del sorteo todavía no tiene fecha y que la tendrá una vez que se hayan revisado todos los expedientes y esté determinado cuáles y cuántas familias participarán.
Y al mismo tiempo señaló: “puede haber casos a los que se les adjudique la vivienda sin ir al sorteo” y explicó: “se dispondrá un cupo de 12 casas especiales para discapacitados con problemas motrices, que son las personas que seguramente accederán sin sorteo”.
“El interés de la gente creció desde que se adjudicaron las últimas 189 viviendas en San Alejo y se vio que era un procedimiento transparente”, disparó la funcionaria, remarcando que a pesar de no haber sobrepasado las expectativas de demanda que tenía el Municipio, el número de inscriptos aumentó en comparación a la última entrega.
La convocatoria estuvo apuntada hacia el sector de la comunidad que cumpliera con los siguientes requisitos: tener entre 21 y 55 años y contar como mínimo con 5 años de residencia en Pilar. Además, el grupo familiar de los interesados debe estar constituido por no más de 5 miembros.
Los inscriptos debieron demostrar que carecen de vivienda propia y acreditar la escolarización de los menores a cargo. Uno de los requisitos fundamentales fue tener ingresos que certifiquen la capacidad para el pago de una cuota social. Los padres separados debieron demostrar que ostentan la tenencia legal de los menores.
Por su parte los extranjeros sólo podían acceder al listado presentando DNI argentino, con descendencia nacional y los 5 últimos años de residencia en Pilar, además de 15 años en el país.
Santiago remarcó que el costo de la cuota social la impone el Instituto de la Vivienda, área dependiente del Gobierno nacional. Al mismo tiempo explicó que ese canon es menor al de un alquiler y señaló que los ingresos de los inscriptos también deben cubrir los gastos de servicios e impuestos.
Se cierra la primera etapa
Un plan que contemplaba mil
La titular de Tierras del Municipio, Olga Santiago, remarcó que se prevé que se realicen nuevos planes de viviendas sociales tras la entrega de las 250 del barrio San Alejo. Sobre éstas aclaró que una vez terminadas, será el intendente Humberto Zúccaro el que dispondrá la fecha de entrega.
En 2008, cuando se anunció su construcción, se hablaba de la llegada de 1.000 casas de este tipo a Pilar, distribuidas en 4 etapas. En aquel momento llegaron técnicos de la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Nación que todavía encabeza Luis Bontempo, para reunirse con Zúccaro.
En ese entonces se verificó si a la zona en donde se preveía levantar las casas se podía llegar con servicios básicos de infraestructura sanitaria, como redes de agua potable y cloacas.
Las casas construidas a través del Plan Federal de Viviendas permite erigirlas en terrenos privados, a través de proyectos elaborados por las propias constructoras.
Lo cierto es que tras tres años de aquel anuncio, se prepara la adjudicación y entrega de las primeras 250 viviendas y todavía no dio a conocer en forma oficial, dónde se levantarán, si es que se hacen, las otras 750 que estaban programadas en 2008.
