El desastre que vive Japón, contado por un pilarense
“Los japoneses, por su cultura, se muestran tranquilos en general”, explicó Mauricio.
Mauricio Tokashiki, pilarense radicado en Japón hace unos años, está bien y fuera de peligro, luego del grave terremoto -acompañado por un tsunami- que se desató este viernes en el país asiático.
“Donde estoy yo sólo hubo unos temblores y nada más”, indicó Mauricio -de 37 años- a través de su perfil de Facebook apenas horas después del tremendo suceso, acotando que ya se había comunicado con su hermana para llevar tranquilidad.
No obstante, ayer entabló una comunicación con El Diario, en la que reiteró que “por suerte en la zona donde estoy, sólo hubo temblores, y no pasó nada grave”. A su vez, agregó que “los japoneses, por su cultura y educación, se muestran tranquilos en general, salvo los que fueron afectados directamente. Esos están destruidos…”.
Por otra parte, indicó con respecto a las secuelas que “la mayoría de los bienes materiales de la población están asegurados, por lo que van a pagar los daños”.
Mauricio llegó a Japón, la tierra de sus antepasados, en el año 2002. Está instalado en una ciudad llamada Hekinan, parte de la provincia de Aichi Ken. Actualmente comparte departamento con un amigo, y trabaja en la fábrica de autopartes CNK.
Apenas se conoció la noticia en la Argentina, los amigos y familiares intentaron contactarse de inmediato con Mauricio, quien al poco tiempo disipó las dudas acerca de su estado de salud.
Secuelas
El embajador argentino en Japón, Raúl Dejean Rodríguez, ratificó ayer que “no hay compatriotas heridos ni fallecidos”, en los reportes de las víctimas del terremoto de 8.9 grados en la escala de Richter que sacudió el noreste de Japón.
En declaraciones televisivas, Dejean Rodríguez añadió que “continúan la réplicas” del movimiento telúrico, por lo cual se sigue con el operativo de asistencia. El embajador argentino destacó que “desde un primer momento estamos con una guardia permanente y además, tenemos una línea directa para las consultas”.
A su vez, explicó que “priorizamos a los ciudadanos argentinos de donde se produjo el terremoto y el tsunami”, pero aclaró que la mayoría de los argentinos que viven en Japón “están concentrados desde Tokio hacia el sur”, que es la región menos afectada por el sismo.
En tanto, unas 21.000 personas permanecían en los refugios provisionales, y los medios japoneses hablan de unos 10.000 desaparecidos en la provincia de Miyagi, una de las más afectadas. Las fuerzas de rescate habilitaron 1.340 campamentos, en cinco de las provincias golpeadas por el sismo.
