Luego de un pedido a través de El Diario, llegó ayuda para un chico

Lautaro tiene 4 años y sufre graves problemas de salud. El Municipio le construyó una habitación, pero la obra se deterioró al poco tiempo. Luego de una nota, volvieron para repararla.
27 de febrero de 2011 - 00:00

 

El pequeño Lautaro junto a parte de su familia.

 

 

El sentido común se hizo presente otra vez en el caso de Lautaro, el nene de Presidente Derqui que con 4 años sólo puede respirar merced a un tubo de oxígeno conectado a sus fosas nasales mediante un tubo plástico de unos 4 metros. Es que el chico, a poco de nacer, sufrió el contagio de una bacteria que literalmente le consumió un pulmón y la mitad del otro. Un transplante será la futura opción, pero antes debe llegar a los 14 años, edad requerida para la delicada operación.

Su madre, Vanesa Barreto, también tiene sus problemas: una artritis deformante en las piernas que sólo le permite caminar con bastones y por pocos minutos. Hace poco más de un año tomó cartas en el asunto la Secretaría de Acción Social de la Municipalidad de Pilar, y eso significó el traslado gratuito de Lautaro al Hospital de Niños “Ricardo Gutiérrez” para que le suministren Gamaglubina, y así tener defensas ya que sólo se alimenta con una leche en polvo especial que también se la suministra el área oficial. A su vez intervino la Secretaría de Salud para proveerle los tubos de 45 kilos con el oxígeno imprescindible, e inclusive María del Carmen Rodríguez, -esposa del intendente Humberto Zúccaro- hizo un aporte clave: remodelar la precaria vivienda ubicada en el 1065 de calle Antonio Toro.

Es que era tal el deterioro que Lautaro corría serios riesgos de contagiarse otra enfermedad habida cuenta de sus muy bajas defensas. En escasos cinco meses el Estado Municipal le hizo una casa seminueva, pero sobre todo cuidó que el chico tuviera una habitación luminosa y con buena asepsia.

Sin embargo las fallas de construcción se evidenciaron con las primeras lluvias de la temporada porque casi todas las dependencias tenían goteras, y en la pieza de Lautaro se escurrían sobre la caja de luz al tiempo que la humedad crecía.

El patio de tierra quedó en desnivel y el agua ingresaba a la casa, pero lo peor era la imposibilidad del ingreso de la ambulancia para el traslado, y había que cargarlo en brazos hasta la esquina bajo la lluvia.

En tanto, la calle era intransitable por su tosca entremezclada con barro. Hace 10 días este medio difundió el pedido de ayuda de Vanesa Barreto y la respuesta oficial le llegó poco después porque “vino un hombre que dijo ser de la delegación y nos cambió toda la membrana asfáltica del techo y ahora no hay más goteras”, comentó Vanesa.

Pero la solidaridad continuó con los trabajos encarados esta semana por el delegado Eduardo Mancini. “Esta cuadra de Lautaro y alguna más se va a entoscar a nuevo y, si me alcanza, le voy a agregar algo de balastro del ferrocarril”, dijo el funcionario para que tanto la ambulancia como otro vehículo lleguen sin problemas hasta la casa del chiquito.

Además, para evitar los desbordes de las lluvias, hizo limpiar y profundizar las canaletas, mientras que en las esquinas hizo colocar nuevos caños de desagües.

“No es la solución para el problema de esta criatura, pero con el intendente Zúccaro y su esposa algo aportamos para que él y su mamá la pasen un poco mejor”, señaló finalmente el delegado.  

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