Ley de fertilidad: cómo iniciar el camino en el hospital Sanguinetti

Una ley provincial permite el acceso a personas sin cobertura a tratamientos de fertilidad. Las prácticas se efectúan sólo en cuatro hospitales. En Pilar se realizan de forma gratuita los análisis.

2 de febrero de 2011 - 00:00

 

El médico Luis Paul explicó los pasos a seguir para iniciar el tratamiento.

 

A principios del mes de diciembre miles de parejas en la Provincia de Buenos Aires celebraron el alcance de un nuevo y vital escalón en el camino, a veces desesperante y desalentador, de concebir su primer hijo. La aprobación de la Ley de Fertilidad encendió una esperanza en quienes están embarcados en la búsqueda de un embarazo y las consultas se multiplicaron en pocos días. En Pilar, en el hospital Sanguinetti se efectúan de forma gratuita los primeros estudios de baja complejidad indicados en estos casos.

Poco más de un mes después de que el Legislativo bonaerense le diera luz verde, ya son ocho los embarazos que se lograron a raíz de la ley que establece la realización de tratamientos de fertilización en hospitales públicos a personas sin cobertura médica. Una estadística alentadora que se suma a los 200 turnos que se registraron en los hospitales habilitados siete días después de que se votara la normativa.

Si bien hay cuatro hospitales en toda la provincia habilitados para llevar adelante los tratamientos, el panorama alentador que abre la ley se prevé que repercuta en gran parte de los centros públicos de salud estatales.

En Pilar, desde la secretaría de Salud, el ginecólogo Luis Paul explicó aEl Diario que si bien hasta el momento es muy baja la cantidad de consultas por infertilidad en los hospitales locales, en el Sanguinetti se realizan los “estudios de baja complejidad indicados en una primera etapa”.

En este sentido, tras las correspondientes consultas y cuando el médico así lo considere, se realizan en el hospital central estudios tales como monitoreo de ovulación, de alteraciones cervicales y de dosaje hormonal para las mujeres, y espermogramas para los hombres.

“Son estudios muy básicos”, aclaró el médico y agregó que lo que se realiza en Pilar es “un primer diagnóstico pero no el tratamiento”. Con dichos estudios desde el Sanguinetti se efectúan las derivaciones a los hospitales intervinientes y teniendo en cuenta la gran demanda de tratamientos y los altos requisitos impuestos por la ley, resulta importante contar con una derivación previa de un profesional.

 

Pocas consultas

Según las estadísticas nacionales, una de cada seis mujeres en edad fértil consulta por dificultades para lograr un embarazo. No obstante, estos números no se trasladan a los centros de salud públicos locales.

“No es un problema en Pilar la infertilidad”, indicó Paul y es por esto que no existe en los hospitales ningún departamento de esterilidad. Así, por la baja incidencia de estos casos –siempre en la población que absorbe la salud pública- el médico explicó que “no es una prioridad sanitaria en Pilar. Desarrollar un departamento de fertilidad requiere de una gran inversión y en el distrito la prioridad son temas como la planificación familiar, la mortalidad infantil, materna o la anticoncepción”.

De todas formas, como ginecólogo celebró la nueva ley a la que definió como una “luz de esperanza para las parejas desalentadas”. “Es muy alentadora para la mayoría de las parejas con problemas de esterilidad”, remarcó y añadió que “a partir de la ley pasa a ser un derecho llegar a un diagnóstico y a un tratamiento”.

Las consultas relacionadas con la dificultad de concebir en general nunca se inician antes de 28 años. Aunque en promedio es 35 la edad en que la mayoría de las mujeres recurren por primera vez a un médico empujadas por esta inquietud.

Asimismo, el grueso corresponde a mujeres de clase media. La explicación a esto se encuentra, según Paul, en que “son las más afectadas por factores como el estrés laboral”.

“Está demostrado que la mujer cuanto más evoluciona más se siente sometida a estrés”, expresó y continuó: “la mujer cuando afronta tanto el tema laboral como el de sus actividades diarias se ve sometida a grandes procesos de estrés que de alguna forma interfieren con los factores endocrinólogos y hormonales”.

 

Accesibilidad

Cabe destacar que de forma privada, la única posible hasta el momento, un tratamiento básico de fertilización asistida tiene un costo de alrededor de 15 mil pesos (de esos, sólo unos 4 mil en medicamentos). El número se incrementa a medida que crece la complejidad del método.

La sanción de la Ley de Fertilidad garantiza el acceso a estas prácticas –en principio de baja complejidad- a mujeres sin cobertura médica, siempre que cumplan con los requisitos establecidos entre ellos acreditar tres años de residencia en Buenos Aires. Los centros habilitados por la ley son el Güemes (Haedo), San Martín (La Plata), Penna (Bahía Blanca) y Alende (Mar del Plata).

Por otra parte, obliga a la obra social IOMA y a las empresas de medicina prepaga a incluir tratamientos en sus programas de atención.

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