Alumnos de un jardín de Derqui, en un desfile muy especial
Los chicos en una de las carrozas que desfilaron por la plaza Antonio Toro.
Los más chiquitos también le dieron la bienvenida a la primavera y despidieron el ciclo lectivo con un desfile de carrozas en la plaza Antonio Toro de Presidente Derqui. Por cuarto año consecutivo los docentes del Jardín de Infantes “Tomás Moro” coordinaron con sus padres el armado y, en particular, el respectivo disfraz de cada uno de los “locos bajitos”, comprendidos desde los 3 hasta los 5 años.
“La idea es poner en la práctica un proyecto comenzado en marzo bajo el lema ‘Creciendo con valores’, y por eso cada carroza tiene escrito uno en su frente o lateral”, explicaron las docentes Iris Alves y Cecilia Ford, mientras coordinaban la ubicación de cada carroza que se iba instalando primero sobre la vereda de calle Isolina Raíces y más tarde sobre las calles que circundan por completo al céntrico paseo público.
“El Amor”, “No Discriminar”, “La Esperanza”, “La Solidaridad”, “La Amistad”, “La Comprensión”, “Respetar la palabra de los padres”, “Respetar a las familias diferentes” (hijos sin papá o sin mamá), fueron sólo algunos de los 22 valores elegidos entre docentes y chicos.
“Lo de las familias diferentes surgió de ellos, de los chicos, y realmente nos sorprendió porque no son pocos los que se crían en grupos disfuncionales”, subrayó Cecilia Ford.
El festejo comenzó a las 11 de la mañana y se extendió hasta las 13. Durante ese lapso los docentes mostraron orgullosas el cierre del trabajo institucional con la muestra de bien ornamentadas carrozas, una labor que recayó en los padres, y los graciosos disfraces producidos mayormente por las madres.
“Siempre hemos interactuado armoniosamente con los papás de los nenes, y éste es el broche de oro para un año donde ellos fueron contenidos, educados y formados culturalmente”, señaló Iris Alves. Vale destacar que, siendo poco más del mediodía, cientos de padres bordeaban las cuatro cuadras de la plaza para saludar el paso de las numerosas carrozas. Las fotografías estuvieron a la orden del día con las risas, sonrisas, saludos y hasta algunos “pucheros” de los más chiquitos.
A ellos se sumaron muchos vecinos que aplaudían el colorido desfile, y ya siendo casi las 13 la plaza mostraba una multitud. Es que los 110 infantes del Jardín Tomás Moro se lucieron y disfrutaron con todos una vez más.