Vecinos en alerta por ola de robos en viviendas del centro
El presidente del foro de Pilar, Norberto Oliva, señala una de las casas robadas. Ya suman por los menos seis.
Unos 20 vecinos del centro de Pilar se congregaron ayer en la esquina de Pedro Lagrave y Alsina a raíz de una serie de robos que se produjeron durante las últimas semanas en las inmediaciones de las cuadras señaladas. En el encuentro definieron las medidas a tomar, y resolvieron convocar al subsecretario de Seguridad municipal y a las autoridades policiales a una reunión el próximo viernes. Exigen más patrullaje tanto policial como municipal.
Poniendo de manifiesto su indignación, así como las anécdotas personales en relación a episodios de inseguridad, un grupo de vecinos cuyas viviendas se sitúan a cuatro cuadras de la plaza 12 de octubre se juntaron para definir los pasos a seguir en medio de una ola de robos que rompió con la tranquilidad del barrio.
En la reunión, organizada de manera informal en la esquina señalada, estuvo presente el concejal oficialista Miguel Saric, quien además es vecino del barrio. A su vez, también se acercó hasta el lugar el presidente del foro de seguridad de Pilar, Norberto Oliva.
Las quejas tuvieron como blanco a la policía, debido al escaso patrullaje policial que existe en la zona, y también al Municipio que tiene bajo su órbita a la patrulla municipal de vigilancia urbana.
“Queremos que el Municipio le exija a la policía que pase, además no sabemos para qué está la patrulla, ni siquiera hay un teléfono donde llamarla”, afirmó Nerina Luque de Beretta, vecina del lugar y organizadora de la reunión.
“La reunión -continuó- la organicé para que haya prevención antes de que pase algo grave, para no llegar a mayores y que la policía venga antes de que pasen las cosas”.
En cadena
“No podemos seguir viviendo con esta inseguridad, encima tenemos que agradecer que nos roben pero no nos maten”, afirmó una de las vecinas. “Lamentablemente hay una bala con el nombre de cada uno de nosotros y en cualquier momento nos puede tocar”, completó otra y sus dichos contaron con la rápida aceptación de los presentes.
El primer robo de la serie de delitos que afectó al barrio tuvo lugar el sábado 27 de noviembre, alrededor de las 18 cuando, delincuentes sustrajeron varias pertenencias de un dúplex ubicado en la calle Alsina, entre Tucumán y Ruta 8. El último se produjo durante la tarde del martes 4, en una propiedad ubicada en la esquina de Alsina y Pedro Lagrave.
Tal como relató el dueño, Leonardo Irigoitía, el robo tuvo lugar entre las 15 y las 17, cuando no había ocupantes en la casa.
“Saltaron la pared, rompieron la puerta de atrás y entraron”, recordó y añadió que los delincuentes se fueron llevándose dinero y una guitarra eléctrica.
Días atrás, el 31 de diciembre por la noche, dos viviendas del barrio fueron asaltadas mientras sus habitantes no estaban, estos hechos se suman al asalto de un complejo de oficinas ubicado en la calle San Martín entre Independencia y Fermín Gamboa.
Una de las casas está ubicada sobre la calle Pedro Lagrave al 800 y la otra, en la misma manzana, sobre Alsina al 500. Esta última pertenece a la militante de la Coalición Cívica María Rosa Batalla, quien estuvo presente en la reunión y en relación a lo sucedido, detalló que le robaron computadoras portátiles, una cámara de fotos y dinero. Para Batalla, el ingreso de los delincuentes se produjo a través de una obra en construcción lindera a la vivienda y desde allí a la parte trasera de la casa mediante una ventana sin rejas.
Otros dos robos se produjeron en diciembre, durante dos sábados consecutivos. Uno, el 11 de diciembre por la noche cuando la propietaria se encontraba fuera de la casa. Siete días antes, el 4 de diciembre, otra vivienda ubicada exactamente enfrente de la anterior ya había sido asaltada mientras su dueña se encontraba comiendo en la casa de al lado.
Coincidentemente, todos los robos se produjeron mientras las propiedades se encontraban momentáneamente sin habitantes, lo que encendió la alarma de los vecinos y un consecuente cambio de hábitos.
“Si vemos alguien sospechoso que anda merodeando llamamos a la policía y tratamos de avisarnos”, afirmó Luque. Y agregó “la policía lamentablemente lo que hace es emparchar, nos tenemos que cuidar entre nosotros”.
“Hasta hace poco era un barrio tranquilo y ahora vivimos con miedo y ansiedad”, agregó Marta Iubati, cuya vivienda está ubicada en Alsina al 500 y explicó que “me asomo cada vez que llegan los chicos de al lado para ver si está todo bien”. Por su parte, Batalla agregó que “tratamos de que las casas nunca queden completamente solas, que siempre quede alguien”.
A esto se le suma un arrebato a una mujer por parte de dos motochorros en la esquina de Lagrave y Lubo, más un intento de asalto a una panadería ubicada sobre Alsina que fue evitado gracias al aporte de las cámaras de seguridad. El hecho fue advertido por los responsables del monitoreo, quienes dieron aviso a la policía. La presencia policial espantó a los ladrones, que igual lograron huir antes de ser detenidos.
Próximo encuentro
El próximo encuentro entre vecinos y autoridades se realizará el viernes a las 20 en la sede de la Sociedad Italiana de Pilar. Se espera la presencia del subsecretario de Seguridad de Pilar, Juan Carlos Losada, el jefe Distrital de la policía, Ernesto Ortega y las autoridades de la Comisaría Pilar 1º.
Otro robo
Anoche, al cierre de esta edición, otro robo se produjo en la zona de Pedro Lagrave y Alsina. En este caso, el blanco fue una verdulería ubicada a pocos metros de la conflictiva esquina.
Según el relato de vecinos que fueron testigos del hecho, el autor del asalto habría sido un menor de edad que se presentó armado para amenazar a los encargados del comercio, dos chicos de 13 y 14 años que atienden el local en reemplazo de su madre embarazada.
El joven delincuente se alzó con la recaudación del día y se dio a la fuga sin que haya sido detenido hasta el momento.
El nuevo robo alertó aún más a los vecinos, que desde hace varios días vienen manifestando su preocupación por la escalada de delitos en la zona.
