Jóvenes de Pilar viajaron a Misiones en una gira mágica y solidaria
Son alumnos el Instituto Madre del Divino Pastor. Pasaron por pueblos aislados, en el medio de la selva. Distribuyeron gran cantidad de donaciones. La aventura se repite desde hace casi 10 años.
Los jóvenes solidarios posan en uno de los puntos del recorrido junto a algunos de los chicos del lugar.
En el marco de una iniciativa que se repite desde hace casi una década, un grupo de jóvenes pilarenses realizó una importante labor solidaria en Misiones, recorriendo pueblos olvidados para hacer donaciones de todo tipo.
El viaje comenzó hace nueve años, organizado por la congregación Madre del Divino Pastor, con destino a la localidad misionera de San Pedro, donde funcionan dos colegios de la hermandad.
“Uno es parecido al de Pilar y otro que abrió hace pocos años, se llama ‘La Marianita’. Empezaron a cobrar cuotas de 2 pesos por mes, y había gente que le costaba pagarla, es una zona carenciada”, explicó a El Diario Sergio Varela, uno de los jóvenes que integró la delegación.
Vecino de Villa Rosa y ex alumno del instituto, Sergio –de 20 años- agregó que “en San Pedro viven de la cosecha de tabaco y la cría de pollos. Tal es así que los mayores de 12 años no participaron en nuestras actividades por estar ayudando a los padres en la cosecha”.
Hace cuatro años que el viaje es organizado por Hernán Nemi, profesor de literatura IMDP y relacionado con la biblioteca del barrio Peruzzotti “Palabras del alma”.
En total viajaron 25 personas, desde el 25 al 31 de diciembre. Una decena son de Pilar y el resto de zonas como El Palomar o General Rodríguez. Además de Sergio y el docente, desde Pilar viajaron Camila Cánepa, Federico Díaz, Belén Petunchi, Laura Sanz, Costanza Torrilla, Brenda Raymundo, Delfina e Isabel (voluntaria de la biblioteca de Peruzzotti).
“Ocho ya habíamos viajado el año pasado, somos todos miembros de la congregación. Viajamos en un micro de dos pisos, la planta baja y parte de la superior estaba colmada de donaciones”, dijo Sergio, afirmando que “se forma un lindo grupo, porque el hecho de participar ya indica que tenemos algo en común. El turismo pasa a un segundo plano, visitar las cataratas es desaprovechar el día porque con los chicos lo pasamos muy bien”.
Recorrido
Entre las donaciones más importantes, los jóvenes llevaron a Misiones unas diez computadoras, más de 500 cuadernos y juguetes de todo tipo. Además, la empresa de ropa deportiva Penalty donó alrededor de 400 pares de botines nuevos y 90 pelotas de fútbol. Por otra parte, más allá de la entrega de los materiales se realizaron actividades lúdicas y deportivas para los niños, e incluso se representó una obra de teatro.
El periplo también incluyó la localidad de Santa Rita, ubicada a 20 kilómetros de San Pedro, en el medio de la selva, donde hace dos años la escuela constaba de una sola aula y no tenía techo.
“Este año estaba nueva, fue un sueño cumplido”, comentó Sergio, añadiendo que “pedimos colaboración a los bomberos de San Pedro, que nos dieron una mano muy grande y no tienen ni para el combustible, también nos brindaron movilidad en camionetas y tractores. En caravana nos metimos en el medio de la selva para llegar a Santa Rita. Es más, este lunes fui a Pilar a averiguar para entrar a los bomberos”.
El joven recordó que “en otro lugar, Colonia Paraíso, no se podía entrar con el micro, por eso empezamos a llamar a la gente. Para hacer cadena les pedimos ayuda, y algunos hasta dejaron sus trabajos para colaborar. Había una radio en el lugar que empezó a anunciar nuestra presencia, y la gente empezó a llegar de golpe, fue inolvidable”.
De la misma manera, el grupo visitó un hogar de ancianos, “donde cantamos canciones con ellos. En todos los lugares a los que fuimos cantamos el himno y fue algo espectacular”.
La caravana solidaria también pasó por una aldea guaraní, Guabirá Poty, donde vivieron una experiencia imborrable. “El lugar no tiene ningún contacto con el Estado, no recibe ayuda –expresó Sergio-. Al ver la cantidad de donaciones que llevamos nos regalaron todas sus artesanías, en lugar de venderlas. Además, pudimos ingresar a un templo al que no dejan entrar a nadie y nos cantaron una canción tradicional. Hubo un intercambio cultural muy fuerte”.
Cada año, el compromiso es mayor y las poblaciones visitadas aguardan ansiosas la llegada de esa veintena de jóvenes que les alegran la vida. “Los chicos se acuerdan de nuestras caras y nombres, es increíble, también los padres”, comentó Sergio, prometiendo que “el año que viene vamos a estar ahí”.
Los bomberos ayudaron a repartir las donaciones.
El sábado, en Peruzzotti
Este sábado, el grupo colaborará en una jornada organizada por la biblioteca “Palabras del alma”, del barrio Peruzzotti, a partir de las 16. Asistirán unos 150 chicos, se les dará merienda y habrá juegos. Se piden galletitas y juguetes nuevos para regalarles a los chicos por el Día de Reyes. Para colaborar: Carla Massera (154)1735263.
