La alegría también es pilarense: embajadores locales en Gualeguaychú
La reina del carnaval en 2009, Catalina Lagomarsino, este año es la bastonera principal de Marí Marí.
En la ciudad de la purpurina, Pilar juega de local. Alcanza con una rápida revisión de los números y sobre todo de los resultados, para darle crédito a la afirmación. Son varios los pilarenses que brillan cada sábado en Gualeguaychú y tres de ellos lo hacen desde hace casi una década. Como si fuera poco, una de las representantes fue electa reina del Carnaval en 2009. En el año en el que los corsos regresan al distrito, los embajadores de Pilar pisan fuerte en Entre Ríos.
No es un año más para el carnaval. Por primera vez en décadas recobrará la jerarquía de fiesta popular que supo tener, con feriados asignados en el calendario. Al mismo tiempo, el atractivo que despierta es mayor cada año y en la actualidad el corsódromo de Guayleguaychú reúne cerca de 40 mil personas todos los fines de semana. La organización como la inversión de las comparsas se multiplica en cada edición.
Sin embargo, la mística permanece intacta y el gusto por revivirla todos los veranos es lo que lleva a por lo menos cinco pilarenses a viajar 200 kilómetros para calzarse las plumas y “sambar” al ritmo de la música.
Con un master en carnavales pese a su corta edad (21), Catalina Lagomarsino volvió a ocupar el lugar que supo ganarse en 2009, cuando fue electa nada menos que reina del carnaval de Gualeguaychú tras ser soberana de Marí Marí durante toda la temporada.
El año pasado, con su comparsa en el descenso (cada cinco años los equipos deben parar uno para dejarle lugar a otras), debió conformarse con abrir cada noche como soberana.
Esta vez, en el que es su noveno año en el carnaval del país, de nuevo con Marí Marí siente que “recién estoy disfrutando el reinado de hace dos años con mis compañeros y tengo el reconocimiento de la gente”.
Vestida de diabla, Catalina es la bastonera principal de la escuadra del infierno, acorde con la temática “miedos” que este año eligió su scola.
“Aunque cada año hay más seguridad y no podemos tener contacto con el público, la gente me conoce, me llama por mi nombre, es una sensación increíble”, asegura la rubia que debutó en el carnaval a los 13 años y confiesa que “mientras lo siga disfrutando no me voy a retirar, este año dije que me iba a tomar vacaciones pero cuando llega el momento, quiero estar ahí, es más fuerte que yo”.
Buena vibra
“Lo más lindo es el intercambio de energía que existe con el público”, afirma Rolando “Rolo” Rodríguez Anzardo, cubano radicado en Pilar desde 1998, que con 52 años jura que el secreto para seguir vigente –desde hace 9 años- en el carnaval de Gualeguaychú es “mantenerse en forma, tener nociones de samba y sobre todo ponerle ganas”.
Al igual que Catalina, su primera aproximación con los corsos fue en Capilla del Señor cuando la comparsa O´Bahía pasó por ahí. Fue allí donde el profesor de ritmos latinos de un gimnasio céntrico inició un romance con el carnaval que dura hasta la actualidad.
“Es muy gratificante desde el punto de vista espiritual, es una emoción enorme para el que le gusta bailar”, define Rolo, cuyo presente lo encuentra bailando en la comparsa Kamarr, para agregar que “en Argentina la gente ha ido evolucionado bastante con respecto a la danza que es un pilar fundamental para la desinhibición, antes mover las caderas parecía que era un pecado”.
Además del pilarense Juan Cruz Berreta de 31 años en Marí Marí y de Roxana Lagomarsino de 40 años en Kamarr (llegó alentada por Rolo hace 8), el distrito cuenta entre sus representantes a la delvisense Nadia Saqueta Melo, de 23 años, que va por el tercer año en Entre Ríos.
Bastonera en una escuadra que recuerda a la Inglaterra isabelina en Kamarr, reconoce que “es un orgullo que el tercer carnaval del mundo en importancia me deje bailar ahí”. “Me hace muy bien sentimentalmente –asegura- es mucha gente la que transmite su emoción y su cariño dentro y fuera del corsódromo”.
El 26 de febrero
En Pilar, de regreso
El próximo sábado 26 de febrero las plumas y las purpurinas volverán a adornar las calles de Pilar con la presencia de la comparsa O´Bahía. La medida que revoca el decreto lanzado a principios de 2004 que establecía la prohibición de los corsos en el distrito, cayó bien dentro de los embajadores del carnaval.
Pese a las diferencias con la escuadra elegida, la iniciativa fue bien recibida por Catalina. Es que la decisión de la pilarense de alejarse de O´Bahía –su equipo original- para aceptar un mejor ofrecimiento en Marí Marí no fue bien recibida por sus ex compañeros. “Lo tomaron muy mal y la verdad que lamento que la vuelta de los corsos no haya sido el año pasado cuando Marí Marí estaba libre”, reconoció la ex reina, aunque aclaró que “igual me parece bárbaro que vuelva el carnaval como se hacía hace muchos años en Pilar alrededor de la plaza”.
Por su parte, Nadia destacó: “me parece excelente que la gente que no tiene acceso a viajar 200 kilómetros pueda disfrutar del carnaval”, y remarcó que “es muy positivo que desde Cultura también involucren a una danza que refleja la alegría del pueblo”.
