Una solidaridad a toda prueba

En octubre, un accidente le impidió llegar al Chaco para llevar las donaciones que había reunido para una escuela. Pero insistió y finalmente pudo ayudar a la comunidad toba que vive en medio del impenetrable.

13 de enero de 2011 - 00:00

 

Los chicos de la Nº 349, de Tres Lagunas, recibieron las donaciones que reunió Carlos Villar.

 

 

Carlos Villar, el veterano de la guerra de Malvinas, finalmente se dio el gusto. Esta semana, retornó del Chaco luego de entregar en la Escuela Nº 349 del distrito de Tres Lagunas, 10 bultos de ropa para chicos y dos banderas enviadas por la Escuela 22 y el Jardín de Infantes 920, de Presidente Derqui.

Es que en octubre tuvo su primer intento fallido por un serio accidente que sufrió en la ruta 14, a la altura de Concordia, con la camioneta donde transportaba 30 bultos.

Entonces, debió repartirlos entre dos Cáritas de la zona y retornar con gran amargura.

Pero su compromiso pesó más e hizo otra campaña de recolección de ropa y calzado hasta quedar conforme y partir nuevamente hace 20 días. Las clases estaban finalizadas pero la directora de la muy humilde escuelita, Nery Romero, reunió a algunos alumnos para las primeras entregas.

“Lloramos cuando nos encontramos, fue mucha emoción porque pude cumplir mi objetivo y ella por no sentirse tan sola y abandonada como está”, recordó Villar.

 

Olvido

La escuela 349 se fundó en 1985, y desde entonces nunca le hicieron algún tipo de mantenimiento. Para llegar es necesario recorrer unos 20 kilómetros a través del monte, y su matrícula consiste en 30 chicos, adolescentes y adultos, todos tobas. Sus baños hace 10 años que dejaron de funcionar, y hoy recurren a una letrina entre la frondosa vegetación.

El agua que beben o usan para lavarse la sacan de un aljibe  y, muchas veces con las sequías, es muy insuficiente.

“La temperatura llegó a los 42 grados, y 48 de sensación térmica, es un infierno donde todos se levantan a las 4 de la madrugada para las cosechas hasta las 11, cuando ya aprieta el calor, y los pocos comercios abren a las 6 de la tarde hasta las 10 de la noche”, comentó el ex combatiente sobre la dura experiencia.

En consecuencia no dudó en hacer trabajos de electricidad ya que, además, llevó varios rollos de cable, lámparas, llaves y las herramientas. Pero su labor no se limitó a eso  porque prometió, en un próximo viaje, reparar las canaletas del colegio.

“Me lo pidió la directora –dice Villar- porque recogen el agua fresca de lluvia y la envían al aljibe porque a veces la de la napa está contaminada”.

Con la cocina ocurrió lo mismo porque se fue deteriorando, nadie la reparó y hoy cocinan a leña la poca comida que hay.

Los reclamos de la directora siempre cayeron en saco roto. Para Villar, eso se explica: en Tres Lagunas no hay Consejo Escolar y en la capital de la provincia “ignoran a los aborígenes, son pocos votos, no sirven como caudal electoral”.

El veterano de guerra seguirá colaborando con los chicos tobas olvidados en medio del monte. Por eso ya comenzó otra campaña solidaria para recolectar prendas de vestir, calzado, guardapolvos, útiles escolares, libros infantiles, y
juguetes.

“No es necesario que estén nuevos, pero sí en buen estado”, explicó Carlos Villar. Quienes deseen colaborar pueden comunicarse al 011-15- 3552-7809, en su defecto acercar todo a Bélgica 1145 del barrio La Esperanza de Derqui, o directamente entregárselas a la señora Romina en la delegación municipal de esa localidad.

 

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