Vecinos insisten con ponerle el nombre de Fulco a la sala de Monterrey

Fue un reconocido médico de Presidente Derqui. Falleció en marzo. El Estado quiere homenajearlo con una sala interna en el hospital Meisner. En la localidad analizan juntar firmas.
7 de agosto de 2010 - 00:00

 

Norberto Fulco fue homenajeado con la declaración de ciudadano ilustre.

 

 

Si de algo se mantuvo alejado durante toda su vida el doctor Norberto Fulco, fue de las polémicas. Concentrado en su profesión, recorrió todo Presidente Derqui durante décadas, atendiendo la población.

Sin embargo, luego del fallecimiento del médico en el mes de marzo, se ha desatado una controversia en torno a su nombre: mientras los vecinos de la localidad quieren homenajearlo en el Centro de Salud de Monterrey, el Municipio ofrece a cambio la sala de partos del Hospital Meisner. Ahora, los vecinos han reactivado el reclamo, y no descartan la posibilidad de juntar firmas para conseguir su objetivo.

“Conocía a Fulco desde 1975 –expresó a El Diario Mabel Ayala-. En mi caso, lo consideraba casi como mi papá. Le debo todo, lo conocí como médico y como persona, como buen vecino”.

A su vez, afirmó que “si el intendente Zúccaro no acepta que la sala de Monterrey lleve su nombre debe ser por egoísta, y tiene más derecho a ponerle el nombre la gente de Derqui que la de Pilar u otras zonas. Para mí, tendría que pensarlo un poco mejor y ponerse en el lugar de la gente”.

Con respecto a la posibilidad de bautizar “Norberto Fulco” a la sala de partos del Hospital Hugo Meisner, la mujer comentó que “si el lugar es alquilado, no debería hacerse”. Y agregó: “Mucha gente no reconoció en vida a Fulco como debía hacerlo, porque nunca pasó por lo que pasó él: si tenía que dejar el auto y caminar 20 cuadras por el barro, se ponía las botas y atendía al paciente sin cobrar un peso”.

Por esto, Mabel concluyó que “ya no hay médicos como Fulco, porque llevaba la profesión en la sangre, la piel y los huesos. Hoy, un médico si no cobra, no atiende, cierra la puerta. Él atendía a toda la gente”.

Algo similar opinó la vecina Cintia Arana: “Fulco fue una excelente persona y un gran profesional, era el médico de cabecera de la familia ¿Por qué no ponerle su nombre a la sala, si fue un ejemplo para Derqui? Hizo de todo por la localidad y por su pueblo, fue muy querido”.

Por su parte, Stella Maris Colombo, con 49 años de residencia en Derqui, expresó que “para mí fue una persona excelente, lo conozco desde cuando vino a trabajar acá, y la verdad no entiendo a Zúccaro, porque Fulco fue muy querido por todos. Si se hace una encuesta en Derqui, no hay uno que vaya a decir que no”. La mujer opinó que “lo más fácil sería preguntarle a la gente, por ejemplo a las personas que inauguraron la sala. Me parece que lo más justo es ponerle el nombre a la sala de Monterrey”.

Además, recordó que hace unos años “tuve un problema muy grande con la salud de mi marido, y él pasaba por mi casa todos los días durante 3 meses, pero me cobró sólo tres consultas porque yo le insistí para que me cobrara al menos algo”. Colombo indicó no saber “cuál es el motivo, yo sé que Zúccaro lo ha querido muchísimo, la verdad no lo puedo entender. Lo mejor será juntar firmas en Derqui”.

 

El conflicto

La polémica nació cuando un grupo de vecinos quiso bautizar como “Dr. Norberto Fulco” al Centro de Salud de Monterrey. Sin embargo, desde el Municipio se prefirió ponerle ese nombre a la sala del centro de la localidad, sin reparar en un detalle: el lugar ya tiene nombre, debido a que se llama como una enfermera.

Por eso, la “solución” ideada por el Estado fue nombrar como el médico a la sala de partos del Hospital Meisner, algo a lo que los vecinos se oponen por tratarse de un edificio alquilado, por lo que es incierto saber si su existencia o ubicación se perpetuarán en el tiempo. Por eso, apenas iniciada la sesión que trataría el proyecto en el Concejo Deliberante, el expediente fue pasado nuevamente a comisión.

Por otra parte, el ex concejal Carlos Barrio –uno de los vecinos que impulsa el homenaje-, comentó que se propuso ponerle “Norberto Fulco” a la actual calle Iparraguire, que une Antonio Toro y Eva Perón. Pero, como viene sucediendo, apareció otro obstáculo: hace dos años, el Concejo votó una ordenanza que impide el cambio de nombre de las calles.

 

 

Querido  

Norberto Fulco, “El Gordo” para todo Derqui, es un emblema de la medicina del distrito en general y de la localidad que lo acogió. Junto a otros dos médicos, Roset y Pasares, brindaba guardias médicas de 24 horas en la casa de un vecino, además de recorrer todos los rincones de la ciudad a bordo de su Gordini.

 

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