Las aulas del Instituto Carlos Pellegrini recibe a unos 500 alumnos.
Las aulas del Instituto Carlos Pellegrini recibe a unos 500 alumnos.
El último 12 de abril un hecho inédito marcaba un hito en la trayectoria educativa de Pilar: la apertura de una sede de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires en el predio del ex Instituto Carlos Pellegrini. Cumpliendo con las expectativas de los responsables, unos 500 alumnos comenzaron las clases. Sin embargo, un dato revelador que escapó a las presunciones refleja que la universidad pública llegó en muchos casos para saldar deudas pendientes.
Una sede, cinco carreras, seis materias y medio millar de alumnos son algunos de los números que manejan los propulsores del desembarco de la educación superior gratuita en Pilar. Números que estaban previstos incluso cuando la UBA se aproximaba más a un sueño que a una realidad. No obstante, detrás de esas cifras se esconden otras que escaparon a cualquier vaticinio. En Pilar, uno de cada tres alumnos es adulto.
“Hay una gran presencia de adolescentes que han terminado recientemente el colegio pero también hay una importante presencia de jóvenes más grandes y gente adulta”, indicó Daniel Hortas, coordinador de la sede Pilar de la Facultad de Ciencias Económicas, que precisó que este grupo abarca “entre un 30 y un 35%” del alumnado.
Se trata de personas ya insertas en el mundo laboral, cuyo promedio de edad es de 30 años, según manifestó el académico. “Hay un considerable porcentaje de alumnos que trabajan e incluso aquellos que no trabajaban aún querían determinados horarios para poder hacerlo”, señaló.
En este aspecto, explicó que “la demanda predominó más en los horarios de 7 a 9 y de 19 a 21 por cuestiones laborales”, mientras destacó que la importante afluencia de público no adolescente “nos demuestra que les estaba faltando esta posibilidad de cursar en la zona una carrera universitaria”.
Según las estadísticas manejadas por los directivos, la universidad llegó para cubrir la demanda académica de habitantes de Pilar y de partidos vecinos, para los que esta sede también se convirtió en un referente de la región. En cuanto al volumen de estudiantes que debutaron en el primer cuatrimestre, el coordinador aseguró que “desde el inicio nos dábamos cuenta que iba a haber una fuerte demanda y fue así”.
Por su parte, la subsecretaria de Educación del Municipio, Beatriz Dlugokinski, reconoció que “por un lado esperábamos esta respuesta pero por otro nos sorprende un poquito cada día”.
Cabe recordar que además de la sede de la facultad de Económicas que funciona en el ex colegio Carlos Pellegrini donde se dictarán las carreras de Contador Público, Licenciatura en Administración, en Economía y en Sistemas de la Información y Actuario, a partir de este año en Pilar se dicta el CBC de otras 14 carreras de la UBA en el Centro de Jubilados San Luis.
Nuevas reformas
A diferencia de lo que sucede con el resto de las facultades de la UBA, la de Económicas no cuenta con un Ciclo Básico Común tradicional. En su lugar, existe el llamado “primer tramo”, correspondiente al primer año de la carrera, comprendido por seis materias comunes a toda la oferta académica de la facultad y a cargo también de las autoridades del CBC.
La segregación de los alumnos en las diferentes carreras se produce recién en el tercer año, algo que en Pilar se producirá en el 2012 y que obligará a pensar en nuevos recursos edilicios.
“El estado del edificio es óptimo y consideramos que para el próximo ciclo se va a poder cubrir la capacidad y luego, para el tercer año se tendrá que ir analizando de qué manera se deba ir creciendo para poder cubrir la demanda que haya”, adelantó Hortas.
Sobre este punto, la funcionaria admitió que “la obra habrá que proyectarla porque hay un espacio que aun no está restaurado, ojalá se pueda hacer lo mismo con el edificio central, fin de año va a ser un buen momento para evaluar”.
Entre las reformas más inmediatas se encuentra la incorporación de un bufé con precios preferenciales para los alumnos, cuya concesión estará a cargo de la UBA.
Del total del predio del ex Instituto Carlos Pellegrini, el municipio sólo tiene el dominio sobre menos de 30 hectáreas, el resto está en manos del premio Nóbel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel que lleva adelante allí un centro de formación para jóvenes.
Además de las reformas, la Comuna se hace cargo de los sueldos de los docentes tanto del primer tramo de la facultad de Económicas como de los CBC de las carreras que se dictan en el Centro de Jubilados San Luis. A partir del segundo tramo, los salarios quedan a cargo de la UBA.
Con el pie derecho
En el mismo nivel que los estándares que se manejan en otras sedes de Ciencias Económicas, el número de alumnos que continúa la cursada a poco del cierre del primer cuatrimestre permite hablar de un inicio alentador.
“En este primer cuatrimestre vemos que hay un nivel de asistencia aceptable de un 75% lo cual demuestra una buena predisposición de los chicos a mantenerse en los estudios cursando las asignaturas, está en el promedio de Económicas, que siempre está entre un 70 y un 75%”, subrayó Hortas.
Y pese a que aclaró que “hay muchos alumnos que están cursando materias que ya cursaron en otro momento, entonces quizás no asistan a clases pero sí van a terminar dando las materias y los finales”, remarcó que “el número es bueno”.
Abren las inscripciones para el segundo cuatrimestre
Durante la tercera semana de junio se abrirán las inscripciones para las materias del segundo cuatrimestre del primer tramo de la facultad de Ciencias Económicas.
Los alumnos que no se hayan inscripto a principios de año pueden hacerlo ahora y para más información deben recurrir las oficinas de la Dirección de Escuelas Municipales (Ituzaingó 535).

Las autoridades de la UBA destacan la buena cantidad de alumnos que concurre a la sede local.