Autopista Pilar-Pergamino: vecinos piden que cese el peaje
Camino a la polémica. La concesionaria se fue, pero los reclamos siguen.
La rescisión del contrato entre el Estado y la empresa Corredor Americano, que puso fin a la concesión de las obras de la autopista Pilar-Pergamino, ha provocado sensaciones encontradas en los habitantes de los diferentes distritos involucrados en la traza: a pesar de su satisfacción por la medida, exigen la inmediata suspensión del cobro del peaje y la terminación de la obra.
Lo que en 2005 se interpretó como una buena noticia, terminó de la peor manera: la autopista que uniría las ciudades de Pilar y Pergamino, mejorando y agilizando el trayecto, sólo vio terminado un pequeño tramo, por más que casi desde el principio se instalaran cabinas de peaje con un precio de $4,50. Por eso, desde un principio los vecinos -en Pilar se agruparon en su mayoría desde las zonas de Fátima y el arroyo Larena- se alzaron en pie de guerra contra lo que consideraron una estafa.
“La obra de la autopista me arruinó la vida”, sentenció sin dudarlo Ángel Palladino, vecino de Pilar y propietario de una estación de servicio que debió cerrar al poco tiempo de iniciados los trabajos, ya que quedaron cerradas todas las vías de acceso al predio. El hombre mantiene por este motivo un juicio con el Estado, “porque mi problema fue con el gobierno provincial”.
Palladino abrió la estación de servicio en 1967, y 40 años después “me la cerró la autopista, sin haber revocado los permisos de accesos a caminos, en 2006. Arranqué desde que en la zona no había luz, teléfono ni colectivo, con grupo electrógeno. Me arruinó la vida a mí y a todos los que trabajaban ahí adentro, más 6 años de contrato con Shell que tenía pendientes”. Sobre la rescisión de contrato opinó que “el daño ya está hecho. Me tendrían que haber dado otro predio para seguir funcionado, pero en cambio me la cerraron de un día para el otro”.
A dos puntas
En el otro extremo del recorrido de la autopista, el abogado Néstor Álvarez, intentó nuclear a los vecinos de Pergamino que se oponían al pago del peaje por una obra inconclusa. Acerca de la reciente decisión del gobierno, indicó: “Creo que deberían haber tomado esa decisión mucho antes, pero siempre se toman medidas tardías que permiten seguir haciendo negocios con la plata de la gente. Cobran $4,50 por una autopista que nunca han seguido construyendo”.
El abogado agregó, con cierto escepticismo: “Espero que, si esto es así, levanten las cabinas de peaje inmediatamente. Que no siga el mismo perro con distinto collar (sic), porque en realidad la plata la seguimos poniendo los usuarios, y hay que terminar con eso”.
Al igual que lo ocurrido en Pilar, Álvarez comentó que en su distrito “se pasó de la euforia al llanto: los primeros días había una gran expectativa por la obra en sí, ya que se reducía sensiblemente el tiempo de viaje a Capital. Pero lo único que ocurrió es que en principio se veía gente haciendo mediciones topográficas, pero luego ni siquiera terminaron de definir la traza, no hicieron nada más. Con los meses, la opinión pública protestó porque se cobraba peaje sin avances en la obra”.
Y añadió: “Es bueno que el gobierno de algún modo haya rescindido esto, lo cual no significa que le vayan a devolver a la gente todo lo que le cobraron de más”.
Opiniones
Las dudas también se relatan en Facebook
Más de 2 mil personas son parte de los diversos espacios de Facebook dedicados a repudiar lo ocurrido durante estos años en la autopista Pilar-Pergamino. Luego de conocida la rescisión del contrato entre el Estado y la empresa concesionaria, varios vecinos se refirieron al tema.
“Por lo que leí, parece que la Señora Presidenta nos ha dejado sin la autopista. Desde ya, muchas gracias, señora”, expresó Selva Oberti. Por su parte, Mauro Mendoza comentó: “Esperemos que ahora hagan bien las cosas, se la concedan a otra firma, hagan la autopista, la terminen y de ahí en adelante, cobren... A pesar de todo, es una buena noticia por lo menos desde mi punto de vista, no nos roben más la plata”.
A su vez Esteban Demastri opinó que “es una buena noticia a medias... Como siempre, nos terminamos conformando con que no nos roben más, y sin embargo la autopista brilla por su ausencia, y las muertes se apilan en la historia del asfalto... Encima el Estado no reclamará un solo centavo de los que nosotros fuimos depositando durante tantos años...”.
