Espacios públicos para la familia, una deuda que sigue pendiente

La concurrencia a la plaza de los niños inaugurada hace un mes, crece día a día. Puso de manifiesto la necesidad de parques gratuitos. Los vecinos reclaman nuevos paseos en todas las localidades. 
domingo, 4 de abril de 2010 · 00:00

 

En familia. Mientras los chicos juegan, sus padres aprovechan para improvisar un  pic-nic en la plaza.

 

 

Chicos que se hamacan, otros que esperan su turno, algunos sentados, la mayoría corriendo, seguidos de cerca por padres que entre mate y mate alzan la mirada para supervisar la escena. Basta con dar una vuelta por la calle Uruguay e Hipólito Yrigoyen para advertir que La plaza de los niños se convirtió en una de las iniciativas mejor recibidas de la actual administración municipal. La que, al mismo tiempo, deja de relieve la escasez de espacios públicos para la familia en Pilar.

“Ésta es la verdadera diversión de los chicos, al aire libre”, afirmó Lucy, interrumpiendo por un rato el almuerzo compartido con su hija y sus tres nietos. Mientras describió como “maravillosa” la apertura de la de los niños que tuvo lugar hace menos de un mes, no sin antes aclarar que su opinión “no tiene nada que ver con la política”, reconoció que “debería haber una en cada barrio porque acá se vive la vida de otra manera, para un montón de gente por una cuestión monetaria es imposible ir a otro lugar”.

Con 61 años y toda una vida vivida en Pilar, advirtió que “en Pilar hay pocos espacios, por eso esta plaza se llena de esta manera, cada barrio tendría que tener la suya para que la gente se conecte más con su lugar”. En este sentido, aseguró que “si no es esto, hay que ir a los jueguitos, a la calesita, incluso yo llevé a mis nietos a hacer pic-nics al costado de la Panamericana”.

Para Norma, del barrio Agustoni, la falta de espacios verdes se convirtió más de una vez en un dolor de cabeza. “Tengo siete hijos, no puedo pagar entradas para todos en los jueguitos o en la calesita”, explicó y celebrando la existencia del flamante espacio verde, coincidió en que “en el barrio debería haber una plaza así, porque tal vez hay espacios grandes pero no hay juegos y los chicos necesitan algo para jugar”.

 

Escasez

Desde la muerte de la niña Florencia Meza al caer de una vieja hamaca en la plaza Antonio Toro de Presidente Derqui en febrero de 2007, el municipio tomó la decisión de extraer los antiguos juegos para chicos de todas las plazas de Pilar con la intención de reemplazarlos por modelos modernos que cumplan con las medidas de seguridad exigidas, algo que, hasta el momento, se realizó en contados casos.

Sin juegos, la mayoría de ellos quedaron reducidos a grandes espacios verdes carentes de atractivos para los más chicos. Ejemplo de ello es la plaza del barrio Peruzzotti, cuya escasez de vegetación y ausencia de hamacas y toboganes la convierten en un paisaje desolado.

“Nos enteramos que hay mucha gente que viene de lejos (a la plaza de los niños), de otros lados, nosotros en Peruzzotti no tenemos un lugar para que el nene juegue y tenemos que venir para acá”, manifestaron Juan y Ana. En tanto que para Mirta, del barrio Villa Morra II “estaría muy bueno tener cerca una plaza así, quizás no con todo esto pero con algunos juegos, porque hay una plaza cerca, pero no tiene nada para los chicos”.

Las palabras aparecen más o menos de forma similar en muchos de los adultos que eligen el nuevo espacio de la calle Uruguay para diversión de sus hijos.

Como antecedente más reciente se suma a estas voces el pedido que los vecinos de la localidad de Villa Astolfi le plantearon al intendente Humberto Zúccaro en una reunión privada que mantuvieron el último martes. Allí, solicitaron la creación de una plaza en un terreno donado por el country Martindale sobre la calle Santa Fe y la incorporación de juegos para chicos en la plaza Marcelino Champagnat, pedidos que –según el relato de los vecinos- fueron agendados por el jefe comunal.

Fuera de la reciente plaza, las opciones para los más chicos en general se limitan a emprendimientos privados como la mencionada calesita ubicada sobre la calle San Martín y las opciones para el esparcimiento del kilómetro 50.

Además de la cuestión monetaria, los defensores del espacio público destacan la importancia del juego al aire libre y el intercambio con pares de diferentes realidades sociales.

“Mis nietos –relató Lucy- antes de venir acá jugaban en la placita del barrio cerrado, o iban a Sacoa, pero eso yo lo veo muy despersonalizado, compran su tarjeta, juegan, no intercambian nada. En cambio, en una plaza los chicos tienen que esperar su turno y compartir con chicos de todos los niveles económicos”.

 

 

Debate
Un tema en boca de todos

La creación de nuevos espacios públicos para la familia en Pilar es una constante repetida por muchos de los espacios políticos que tienen presencia en el distrito.

Desde la Coalición Cívica, la propuesta ya fue planteada el año pasado por la concejal Marcela Campagnoli que en reiteradas oportunidades cuestionó que por la ausencia de este tipo de lugares, la gente se vea obligada a disfrutar del verde de la colectora de Panamericana, e incluso propuso que, llegado el caso, se llegue a la expropiación de terrenos cuyos dueños no pagan impuestos para la generación de espacios públicos.

En el mismo sentido, entre la batería de proyectos presentados en este 2010 Campagnoli busca que diferentes empresarios apadrinen espacios verdes de la comuna.

A su vez, en las últimas elecciones, fue parte de la plataforma del candidato a concejal Miguel Gamboa, entonces miembro del partido Nuevo Encuentro.

“Es nuestro proyecto darle a Pilar los espacios verdes de reunión y esparcimiento en todos los barrios, para ello proponemos transformar los terrenos disponibles en plazas y canchas de deportes”, afirmaban desde el partido que, finalmente, no logró acceder al Concejo Deliberante.


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