Un total de 1.400.000 de alumnos, que representa el 38% del total del país, comenzará el ciclo lectivo el lunes próximo en las escuelas secundarias bonaerenses con cambios sustanciales en los diseños curriculares, estructura de las asignaturas e inasistencias, entre otros aspectos.
Cambios en el secundario bonaerense para 1,4 millones de alumnos
Las modificaciones se realizarán en el marco de las reformas diseñadas por el Ministerio de Educación de la Nación en más de 3.700 escuelas de todo el país, aunque en la Provincia de Buenos Aires las modificaciones abarcarán todos los establecimientos de enseñanza media, tanto públicos como privados.
Entre los cambios que se verán a partir del lunes figuran la reducción de los permisos de inasistencia de 28 a 20 días para todo el año y en caso de enfermedad se le presentarán dos opciones: trabajo personalizado o un servicio hospitalario-domiciliario.
Además habrá tres días de inasistencias justificadas en caso de paternidad y en caso de perder la condición de alumno regular, los chicos deberán ir de todas maneras a clases.
Las materias se aprobarán con un 7 de promedio anual pero no se podrá tener aplazos en el último trimestre y se continuará el régimen vigente de dos materias previas como máximo para promocionar.
También se mantendrá la vigencia de las pruebas integradoras finales, que podrán abarcar de una a seis materias a medida que transcurran los años.
El director de Educación y Cultura bonaerense, Mario Oporto, manifestó que se incorporaron el año pasado 42.510 alumnos al colegio secundario y que la tendencia “es seguir con ese nivel de crecimiento, por lo que es importante que se mantenga el financiamiento educativo para poder sostenerlo”.
En este aspecto, destacó que con la asignación universal por hijo implementada por el Gobierno nacional se estima que habrá entre 50 y 60 mil alumnos más en la escuela secundaria, “por lo que debemos poner especial atención a que estos chicos no fracasen en sus estudios y vuelvan a irse de la escuela”.
“Por eso -dijo Oporto- la asignación universal representa un desafío enorme para los que estamos al frente de las políticas educativas, ya que sabemos que en la transición entre el tercer y cuarto año del secundario y en los dos últimos años del ciclo es donde se concentran los más altos índices de deserción”.
El funcionario dijo que si se implementan medidas para retener a los chicos “tenemos que contemplar el crecimiento de la matrícula de cuarto y quinto año para el 2011, mientras que también habrá retornos de mayores de 16 años, para los cuales debemos implementar estrategias específicas para adolescentes”.
El cambio más importante será para los alumnos que cursan cuarto año, cuando deberán optar por un abanico de siete orientaciones en el caso de que sigan la secundaria común.