Insólita traba demora aún más el juicio oral por el crimen de Sonia Colman
Antonio Espasa (centro) durante una de las pericias.
Una nueva traba, casi tan insólita como las anteriores, demora aún más el juicio oral por el crimen de la vendedora ambulante Sonia Colman, asesinada en Del Viso hace casi 3 años en uno de los tantos casos de “gatillo fácil” que involucran a efectivos de la policía bonaerense.
El obstáculo anterior se había generado a principios de septiembre pasado como consecuencia de que, por cuestiones burocráticas, desde la Tesorería del Ministerio Público de los Tribunales de San Isidro no autorizaban el pago de 300 pesos que debían ser destinados a llevar a cabo una pericia clave para el esclarecimiento del homicidio.
Pero ahora, con esa barrera derribada y con los resultados de esos análisis listos, surge un nuevo impedimento para acelerar la indagatoria del policía Oscar Benítez, el autor del disparo de Itaka que perforó el corazón de la víctima: la falta de personal en la fiscalía de Benavídez que entiende en la causa, que impediría que se retiren de La Plata las conclusiones de la crucial pericia.
La única explicación que recibió el marido de Colman, Antonio Espasa, por parte del fiscal Jorge Fitipaldi fue que por correo no se pueden enviar los resultados, tampoco puede retirarlos la policía debido a que el implicado es uno de sus miembros, no pueden ser retirados por familiares debido a que son también parte involucrada, y que no hay empleados disponibles en la fiscalía para realizar esa tarea.
En consecuencia, tras mucho insistir, Espasa consiguió que un empleado de la fiscalía se comprometiera a tratar de encontrar una solución para ese problema en los próximos días. Esta nueva dilación provoca que corra riesgo la declaración indagatoria que se le debía tomar a Benítez antes de que finalice el año y se inicie la feria judicial de enero. En ese caso, también se seguiría posponiendo la realización del juicio oral que se estimaba para octubre del 2011.
Debido a estos contratiempos que atribuye a una dilación premeditada para favorecer al imputado, Espasa ya amenazó con mudar frente a la fiscalía de Benavídez o a la Fiscalía General de San Isidro, la marcha que prevén llevar a cabo el 19 de este mes en el cementerio de Presidente Derqui para pedir justicia a 3 años del crimen de Sonia, quien en el momento de ser asesinada vendía atizadores y palitas barrilleras en el semáforo de ruta 26 y Valentín Gómez, en Del Viso.
Cambio de carátula
A pesar de los múltiples contratiempos, el viudo de la mujer destacada por quienes la conocieron como una incansable militante social no pierde las esperanzas de lograr el cambio de carátula de la causa que ponga finalmente tras las rejas al teniente 1º Oscar Benítez. Ese efectivo se desempeñaba en aquel entonces en la Comisaría 3º de Del Viso y fue quien ejecutó el disparo de Itaka que terminó con la vida de Colman en momentos en que perseguía a bordo de un patrullero a dos ladrones desarmados que habían robado una billetera en Los Polvorines.
Antonio Espasa, el marido de Colman, aguarda con ansiedad el demorado resultado de la pericia clave que arrojaría los indicios necesarios para que el “homicidio culposo” que investiga hoy la Justicia se convierta en “homicidio con dolo eventual”, una carátula que llevaría al policía a la cárcel y que contempla una pena de hasta 25 años de prisión.
