Contra las picadas: secuestraron autos y retiraron registros de conducir
El operativo se realizó en la madrugada de ayer en el cruce de la Panamericana y ruta 25.
Si hasta la semana pasada se consideraba como muy posible la intervención de la Gendarmería Nacional, desde el primer minuto de la madrugada del domingo hasta las 3, unos 30 efectivos de la Comisaría 1ª de Pilar, Policía Vial, de Prevención Ciudadana e inspectores del Municipio, montaron un amplio operativo para terminar con las picadas en la autopista Panamericana.
Las carreras ilegales se venían realizando desde hace dos meses en el tramo comprendido entre el puente de la calle Guido de la ruta Panamericana hasta su cruce con la ruta 25, de acceso a la ciudad de Pilar.
Desde entonces, el caso tomó resonancia en los medios locales y nacionales. Además no faltaron los vecinos que llegaron al Concejo Deliberante para reiterar sus denuncias ante la pasividad tanto de la policía como de la Municipalidad.
De acuerdo a información oficial, el operativo implementado arrojó el saldo de cuatro automóviles y una moto de alta cilindrada, secuestrados y derivados al depósito judicial ubicado en jurisdicción de la localidad de Villa Astolfi.
A su vez se le retiraron las respectivas licencias de conducir a un total de 49 aficionados a esa competencia ilegal y peligrosa. Las multas estuvieron a la orden del día, ya sea por la falta de Verificación Técnica Vehicular, ausencia de matafuegos, cédulas verdes ilegibles o de dudoso origen, ruidosos caños de escape libres y otras infracciones, además de las atinentes a la alta velocidad desarrollada en las picadas.
Pero lo más grave fue dar con conductores alcoholizados que no tuvieron ningún empacho en sacar las chapas patentes con la burda y fallida intención de escapar sin que le tomen la identificación.
Gran parte de los vehículos eran conducidos por jóvenes comprendidos entre los 18 y 28 años, algunos con domicilio en clubes de campo y barrios privados del distrito.
Ahora, tanto la recuperación de los autos secuestrados y las licencias de conducir serán trámites que deberán hacer en el área del Juzgado de Faltas, y bien se sabe que las multas mínimas por exceso de velocidad superan los 500 pesos.
Por plata
Pero por si todo esto fuera poco, un sólido trascendido, emanado de algunos infractores, señala que muchas veces se hacían apuestas de dinero antes de cada picada. Se sabe que el valor mínimo era de 50 pesos y que ambos conductores debían entregar el dinero a un tercero, antes de comenzar la competencia, para luego recibir los 100 el ganador.
La misma versión sostiene que tranquilamente se podía llegar a un monto de 300 pesos, pero eso era una práctica de los que llegaban al “circuito” con automóviles tuneados y motores preparados para altas velocidades.
De acuerdo a lo señalado por titular de la comisaría de la ciudad de Pilar, Jorge Martínez, “se trata de jóvenes con muy relativo valor por la vida propia y ajena, y creen que pueden hacer lo mismo, o imitar, a las películas “Rápido y
Furioso”; y no es así porque seguiremos haciendo estos operativos sorpresivos”.
