El Municipio cerró una polémica sobre el humo de una panadería
La dueña de la panadería muestra partes de inspección.
La polémica generada por vecinos de una panadería en el barrio Monterrey de Presidente Derqui habría caducado luego de que la Subsecretaría de Medio Ambiente de la Municipalidad determinara que el humo que emana su horno a leña no afecta a las casas cercanas.
Todo comenzó hace dos semanas cuando algunas personas que viven al lado o cerca del comercio ubicado sobre Uruguay y Corrientes adujeron que el humo emitido por dos torres incidía negativamente en su salud, e inclusive una mujer de una casa lindante a la panadería aseguró que por ello había contraído una seria enfermedad pulmonar. Esa denuncia fue reflejada por este medio y a partir de ese momento dos inspectores del Municipio llegaron al comercio cuestionado para constatar las imputaciones.
Las inspecciones fueron dos y luego de un exhaustivo control, que incluyó tomar fotos hacia la vivienda lindera donde vive la mujer enferma, labraron un acta donde se asegura que vieron el horno encendido y que, si bien emite el humo propio del cocinado de pan, no es de una intensidad que pueda contaminar a los vecinos.
Además, en el mismo parte, se acota que “en el lugar se observa orden y limpieza”.
La única observación fue sobre una descarga de aguas servidas hacia la zanja de la calle, algo de muchísimas viviendas de Derqui al carecer de cloacas. Al respecto los propietarios de la panadería cuentan con una semana para que esa descarga se destine a un pozo ciego.
“Cuando una vecina se nos quejó por el humo levantamos las torres de escape y cambiamos el horario de quemado, pusimos buena voluntad, y ya no se pueden levantar más porque sus bases no resisten mayor peso”, señaló Angélica Kozuh, quien junto a su marido Eduardo Granda, explota desde hace nueve años la panificadora.
Otra crítica de los vecinos apuntó a la presunta quema de bolsas de harina y otros residuos que, junto al emitido por el horno a leña, contaminarían directamente sus casas linderas.
Sin embargo Kozuh sostuvo que “desde hace mucho tiempo las bolsas se doblan y se las llevan los cartoneros junto con botellas y otros restos, no es cierto que quemamos basura porque eso nos afectaría a nosotros, a nuestro personal y al pan que hacemos”.
El reclamo de quienes cuestionan al comercio no buscaba su cierre si no que se modernizara con un horno eléctrico, y para ello aseguraban que el matrimonio “hizo todo este tiempo buena plata y podrían comprarlo”.
Pero Kozuh lo desmiente. “Nosotros alquilamos, tenemos personal que pagamos como corresponde y las ventas, desde hace años, fueron disminuyendo, nunca hicimos ‘buena plata’, sólo ganamos para sobrevivir”, dice mientras muestra las dependencias de su sencilla vivienda en la ciudad de Presidente Derqui.
