CONIN, un plan para prevenir la desnutrición infantil en el distrito
Grupo de voluntarias de Conin en el barrio Toro de Presidente Derqui, donde trabajan desde marzo.
Secuela directa de la exclusión social, el de la desnutrición es un problema que se advierte sin necesidad de viajar a ninguna provincia. Sólo basta con acercarse a algunas zonas del distrito, como el barrio Toro de Presidente Derqui, donde un grupo de profesionales puso desde este año manos a la obra para poner fin a este drama.
Desde marzo, en la Capilla “Nuestra Señora del Rosario” (Río Tercero 1347) funciona un Centro CONIN de Prevención y Promoción Humana. La Fundación Cooperadora para la Nutrición Infantil (CONIN) fue creada en Mendoza en 1993, por el Dr. Abel Albino, siguiendo el exitoso modelo implementado por el Dr. Fernando Monckeberg en Chile, quien logró rescatar a más de 85 mil lactantes desnutridos a través de la creación de Centros de Recuperación Nutricional.
Este modelo de tratamiento sirvió de base para el desarrollo de una metodología de intervención comunitaria preventiva de desnutrición infantil y promoción humana única en el mundo, que ha sido replicada en más de diez provincias argentinas, Paraguay y África Meridional. Siguiendo este modelo, se proyectó la implementación de un Centro CONIN en el barrio Toro, de Presidente Derqui, una de las zonas más necesitadas del Partido. Sus beneficiarios directos son niños y niñas de 0 a 5 años con riesgo social y/o nutricional (especialmente de 0 a 2 años), y sus familias y madres embarazadas con alto riesgo de dar a luz niños desnutridos, en el barrio Antonio Toro y el resto del Partido.
El objetivo general es el de “erradicar la desnutrición infantil con el compromiso de los vecinos y aliados, mediante la operación y ampliación de un Centro CONIN de Prevención y Promoción Humana con capacidad para atender la mayor cantidad de niños por día, cinco veces por semana”.
Funcionamiento
En diálogo con El Diario, Paula Matheos, presidente de CONIN Pilar, comentó que “arrancamos en mayo, con 20 niños, un día a la semana. Debido a la demanda, en julio se agregó un día más, por lo que se duplicó la cantidad de niños”.
En total, en el lugar se está atendiendo a 40 chicos de 27 familias, lo que hoy permiten las condiciones edilicias (el lugar fue cedido por el Obispado de Zárate-Campana).
Cada uno de los asistentes al Centro está incluido en el programa. En este sentido, Matheos explicó que “los recibimos por demanda espontánea o por articulación con los Centros de Salud. El niñito que entra tiene índice de desnutrición, o bien está en riesgo nutricional o social. Aquí se realiza una evaluación diagnóstica, a cargo de nutricionistas y pediatras, más otra del desarrollo del niño, a cargo de las estimuladoras. También se hace una evaluación de la situación social de la familia, a cargo de las trabajadoras sociales”. La mujer agregó que “con todos esos datos, y si está en riesgo nutricional, desnutrido o con otro problema social, ingresa al programa”.
A partir de ese momento, la familia tiene que asistir una vez por semana con el niño y sus hermanos menores de 5 años, para desarrollar las actividades pautadas, que incluyen atención nutricional, talleres de estimulación, educación sobre crianza, salud e higiene, talleres de nutrición, cocina, creatividad y promoción humana.
“Ya tenemos demanda de otras zonas, como Monterrey o Manuel Alberti, que están en alto riesgo. Tenemos un inconveniente de cupos por la situación edilicia y de financiamiento”, indicó la presidente, añadiendo que “el costo del programa es de cerca de 334 pesos mensuales por chico. Esperamos poder atender un día más en marzo, y finalizar 2011 con 100 chicos (cinco días a la semana)”.
En cuanto a la articulación con otras instituciones, CONIN coordina acciones con los Centros de Salud del distrito, particularmente con el de Toro. “De allí recibimos la lista de niños con problemas de nutrición, en base a sus atenciones de los últimos dos años”, dijo Matheos. Además, el lugar está conectado con la panadería Doña Ramona, un emprendimiento de trabajo que funciona en el mismo predio.
Asimismo, el Hospital Falcón atendió casos de niños que debieron someterse a algún tipo de tratamiento, internación o de laboratorio. “Para los que debían ser derivados, hemos tenido la colaboración de ProSalud, por lo que accedemos a laboratorios y estudios de alta complejidad en el Hospital Austral”, comentó la mujer. Además, CONIN también recibe ayuda de la Fundación Por Pilar.
Por otra parte, Matheos señaló cuál es el sueño a largo plazo: “La meta del Dr. Albino es -una vez quebrada la desnutrición, junto con los otros centros que están trabajando en el país- que estos lugares se transformen en bibliotecas. Intentamos preservar y fortalecer el desarrollo de las capacidades intelectuales de los niños. Si logramos trabajar en la primera infancia, los niños van a poder ser seres pensantes que luego disfrutarán de las bibliotecas”.
Para ayudar
Se puede colaborar con el Centro formando parte de “Amigos CONIN”, abonando una cuota de 50 pesos mensuales, a través de débito automático, transferencia o bien en efectivo. También es posible apadrinar a uno de los chicos, cubriendo el costo mensual de su programa (334 pesos).
Asimismo, se pueden donar alimentos no perecederos y brindar horas de voluntariado. De la misma manera, se ayuda promoviendo a la comunidad estas actividades.
Grupo de voluntarias de Conin en el barrio Toro de Presidente Derqui, donde trabajan desde marzo.
