El fantasma del castillo Pando Carabassa causa sensación

La noticia fue difundida por medios nacionales. Eloy Burgueño, el joven fotógrafo, es requerido para explicar el fenómeno.

11 de noviembre de 2010 - 00:00

 

Facsímil de la nota publicada ayer por el diario Crónica.

 

La nota publicada por El Diario en su edición del sábado, y que daba cuenta de la aparición de una extraña figura en el castillo Pando-Carabassa, provocó un gran revuelo mediático, mientras que una gran cantidad de lectores continúa polemizando sobre el tema.

Eloy Burgueño, adolescente amante de la fotografía, asegura haber registrado un fantasma mientras le tomaba fotos al castillo, ubicado en el predio de la Asociación de Polo. La imagen es borrosa, pero entre unos arbustos y la pared lateral del castillo se observa una silueta, e incluso por las diferentes tonalidades se advierte su vestimenta inferior y superior. Parece alguien robusto, de alrededor de 1,80 de estatura, y los expertos que han visto la imagen –sacerdotes y prestigiosos fotógrafos- coincidieron en que se trata de un fantasma.

A partir de su publicación en la sección “Mitos y leyendas” –que aparece en El Diario todos los sábados-, la nota fue tomada por diversos medios nacionales de todos los formatos, como el sitio de noticias www.24con.com, FM Cielo de La Plata, el noticiero de Canal 9 y el diario Crónica. El fantasma del castillo Pando-Carabassa ya forma parte de la galería de “ánimas ilustres” del distrito.

De la misma manera, los lectores dejaron sus mensajes en el sitio pilaradiario.com, para apoyar la versión o bien refutarla con escepticismo. Por ejemplo, Tamara comentó que “yo trabajé en el castillo, funciona como restaurante y siempre fue escalofriante trabajar ahí. Siempre algo pasaba, no sé si la foto es real o trucada, pero que pasaban cosas ahí, es cierto y yo fui testigo”.

Por su parte, John aportó que “yo trabajé como banderillero cuando tenía 14 años, y en las noches cuando el reloj tocaba las 12, en el techo hay un tanque australiano y algo empezaba a golpear. Esto duraba hasta las 5 de la mañana. Cuando subía a ver, el golpeteo paraba, y al bajar las escaleras arrancaba de nuevo”.

Juan Manzanares, de la Asociación de Polo, desestimó la posibilidad: “Es simplemente un sombrillón de color beige (que se guarda ahí cuando no hay polo), que visto de lejos puede dar lugar a confusiones, por lo parecido del color del castillo”.

Pero el testimonio más jugoso fue el de Guillermina Pando: “Soy nieta de los primitivos dueños de la actual sede del Polo. Si bien en principio no creo en fantasmas, me gustaría poder ver la foto original en color, porque es poco lo que se ve, pero da la casualidad que ese lugar era el preferido de mi abuelo (Miguel Pando), corpulento pero no tan alto, que se sentaba siempre en ese sector de la galería a leer, porque según él siempre ‘corría un aire fresco’. A primera vista, la silueta es muy parecida aunque muy poco nítida”.

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