La comunidad colaboró para la normal realización del censo
Novedad. La censista llega a una vivienda de Villa Morra, ante la alegría de los chicos. A algunos hogares no llegaron.
Sin sobresaltos y con total normalidad, durante la jornada de ayer se llevó a cabo en Pilar el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010, desarrollado simultáneamente en todo el país.
Durante todo el día, unas 4.800 personas recorrieron las calles del Partido planillas en mano. El sondeo se extendió por diez horas, entre las 8 y las 20, y hasta esa hora quedó prohibida cualquier actividad comercial. La medida se cumplió casi en su totalidad. Salvo excepciones, las calles de Pilar estuvieron desiertas como suele ocurrir un 1º de mayo o el primer día del año.
“Todo ha estado funcionando con total normalidad, vivimos una muy buena jornada”, expresó a El Diario Alicia Pérez, una de las jefas de Departamento junto a Andrea Domenech. “Está toda la gente trabajando, creo que vamos a llegar bien a tiempo, así que funciona todo de maravillas”, comentó durante la tarde la ex concejal y consejera escolar desde el búnker instalado en la sede de Jefatura de Inspecciones, en el edificio de los Bomberos Voluntarios.
Consultada sobre algún posible incidente, Pérez afirmó que “el único problema que tuvimos fue un pequeño accidente: una docente que fue mordida por un perro, en el barrio Peruzzotti”.
Hay que decir que anoche, al cierre de la presente edición, algunos censistas continuaban con su tarea y muchos vecinos se comunicaron con El Diario para destacar que no habían sido censados. Es por eso que el operativo continuará hoy y desde la organización indicaron que no quedará nadie sin ser visitado.
En la calle Pedro Lagrave, los censistas Luis y Silvia comentaron que “terminamos el trabajo pasado el mediodía. La mayoría de los vecinos nos hizo pasar a su casa, convidándonos con bebidas y mate”.
Virginia, censista en el barrio San Jorge, afirmó que “anduvo todo muy bien, una sola persona se negó a responder el cuestionario. Algunos vecinos nos recibieron en la puerta y otros nos dejaron entrar a su casa, pero todo se desarrolló de manera muy tranquila”.
Por su parte, a los hermanos Marcela y Ángel Acuña les tocó censar los edificios del complejo Bianea. Ambos explicaron que “no pasamos por los departamentos, el encargado nos puso una mesita en el hall y los vecinos fueron bajando para que los encuestáramos”. El hombre comentó que “una semana antes hicimos un relevamiento para saber cuántos departamentos había, por si necesitábamos ayuda o si nos alcanzaría el tiempo”.
A su vez, Marcela indicó que “es importante el tema de la seguridad, tanto para los vecinos como para los censistas. A mí me tocó subir a dos departamentos porque vivían personas mayores, y una persona no iba a estar por viaje y de todas maneras dejó todos sus datos para que el encargado nos los entregara”. Y agregó: “En otros lugares a algunos los robaron o los golpearon, pero a nosotros nos tocó gente bien predispuesta”, mencionando así algunos hechos registrados en Capital Federal y otros distritos del conurbano.
En tanto, Juan Carlos Rodríguez, censista en el barrio Altos del Norte –en el cruce de ingreso a Presidente Derqui-, comentó que la gente “nos recibió con cordialidad y amabilidad”. El hombre indicó que “nos abrieron las puertas con mucha expectativa y confianza, ofreciendo comida y bebidas, además de una colaboración digna de destacar”.
En el Partido, la cantidad de censistas fue significativamente superior al estipulado previamente por el INDEC, que había resuelto que se destinara a 3.500 personas. La cifra fue ampliada a partir de las gestiones de las encargadas del censo en Pilar, ante el aumento en la cantidad de viviendas.
El Partido estuvo dividido en 23 fracciones, cada una de estas con un supervisor a cargo. Éstas, a su vez, fueron separadas en 10 o 12 radios, los que al mismo tiempo se fraccionaron en segmentos. A cada censista se le asignó un segmento de entre 30 y 36 viviendas, siempre que se le haya designado el cuestionario básico (B). En caso de corresponderle el cuestionario ampliado (A), la cantidad de casas se redujo a 17.
El cuestionario de tipo básico, que afectó al 90% de las viviendas en los distritos con más de 50 mil habitantes, recolectó datos habitacionales de las casas.
