El Hogar de Ancianos cumple cuatro décadas

El asilo "Silvio Braschi" alberga a 65 abuelos. Fue creado por José Domenech. Ahora es conducido por una congregación religiosa.
12 de octubre de 2010 - 00:00

 

La hermana Ana del Carmen, ayer, junto a un grupo de abuelos. 

 

 

Un día como hoy, pero de 1970, se inauguraba una institución dedicada al cuidado de los abuelos: el Hogar de Ancianos “Presbítero Silvio Braschi”, entidad que a cuatro décadas de su puesta en marcha continúa necesitando la ayuda de la comunidad para poder brindar sus servicios.

El lugar fue fundado por el recordado José Domenech, propietario de la farmacia homónima y vecino comprometido, mientras que su director es el doctor Ernesto Petrocchi. Su construcción, un edificio de grandes dimensiones en Tucumán 710, esquina San Martín, se hizo casi íntegramente con aportes de vecinos de Pilar.

En la actualidad, el lugar está a cargo de la Congregación Hermanas de Santa Marta, fundada en octubre de 1878 por el Beato Tomás Reggio y con presencia en el distrito desde hace varios años, en un hogar de Presidente Derqui. Sus votos son pobreza, obediencia y castidad, diferenciándose por la labor de servicio al prójimo, “entendiendo los problemas sociales de la actualidad”, tal como expresa la Hermana Ana del Carmen, a cargo de un sector del asilo (las otras religiosas son las Hermanas Marta y Luisa).

El hogar tiene 65 ancianos a su cargo, y la mayoría de ellos está entre los 70 y los 90 años de edad. Asimismo, algunos viven allí desde hace más de dos décadas. “Nos llamaron porque los encargados anteriores ya no podían seguir haciéndose cargo del lugar”, comentó a El Diario Ana, sobre su arribo al asilo a fines de 2008.

La mujer recordó que en ese momento “encontramos un panorama bastante difícil: los internos estaban mal, algunos de ellos desnutridos, con anemia y postrados. En un año subieron su peso corporal, salieron de las camas y hoy ya no hay nadie postrado, a lo sumo están en silla de ruedas”. Además, agregó que otro problema “fue el del mantenimiento: hubo que hacer muchos arreglos al edificio, tiene 40 años y se nota. El lugar había perdido su habilitación, y hoy hace poco más de un mes que se recuperó, luego de hacer salidas de emergencia, arreglar baños y reparar el ascensor, entre otras obras”.

El edificio tiene tres sectores: Tucumán, San Martín y Enfermería. Allí, cada uno de los internos aporta el 70% de su pensión, mientras que otros –la minoría- tienen habitaciones individuales por 2 mil pesos al mes. “El lugar se mantiene con esa entrada, más las donaciones”, indicó la religiosa. Asimismo, reconoció que “los familiares que vienen a visitar a los ancianos son pocos, otros tienen a sus parientes lejos o directamente no tienen familia. Incluso hay tres que no tienen documento de identidad, se están tramitando”.

Con respecto a las colaboraciones, Ana del Carmen precisó que “recibimos mucha ayuda de la comunidad, con artículos de limpieza por ejemplo. Se hicieron asados, conciertos y la Parroquia también ayuda. Vendemos ropa en ferias americanas y compramos frutas y verduras. En el Hospital Sanguinetti –agregó- los atienden muy bien”. En este sentido, se pueden hacer donaciones o bien apadrinar a un abuelo. A su vez, con el hogar “Silvio Braschi” colaboran instituciones como el Rotary Club (hizo dos baños y repararó los demás), su versión femenina (Rotary Norte) y el club de campo Martindale (repararón los techos).

Regularmente, los ancianos realizan tareas de esparcimiento, como actividades culturales, en los que son visitados por grupos de tango, una orquesta de percusión y otros pasatiempos. Sobre esto, la Hermana Ana expresó: “Tratamos de que sus días no sean todos iguales”.

 

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