#Marcaron2015 Santiago Rodríguez Taverna, hay futuro

El pibe de Pilar cerró el año en el podio mundial Sub16 y proyecta una carrera en la elite. Representó a la Argentina en el Sudamericano y ya suma 18 puntos ATP.

 

miércoles, 23 de diciembre de 2015 · 00:00

 Por Fernando Morales

f.morales@pilaradiario.com

Es diciembre, pero en el calendario de Santiago Rodríguez Taverna, es el equivalente a marzo. Es época de trabajo intenso, de someterse al trajín que supone viajar diariamente desde Pilar a Capital en hora pico. De La Delfina al club Liceo Naval, todos los días, para empezar el entrenamiento a las 10.30.

El viaje es un hábito en la vida de Santiago. De chico, frecuentaba el Hotel Sheraton de Retiro con su familia, donde empezó todo. Tenía 10 años y ya jugaba al fútbol, básquet y rugby. Pero todo cambió el día que acompañó a su madre a la clase de tenis.

Hoy, ya con 16 años, Rodríguez Taverna es el mejor argentino Sub16 en el ranking ATP, está en el podio mundial de su edad y cerró un 2015 de ensueño, que incluyó una gira por Egipto, entrenamientos con Juan Martín Del Potro y representó al país en el Sudamericano disputado en Colombia. “Fue un año bastante bueno”, resume con humildad frente a El Diario.

 

-¿Fue tu año de mayor crecimiento?

- Cómo balance creo que fue un año muy bueno porque logré muchas cosas que no tenía en mente, de las que no estaba consciente de querer lograrlas. Fui a muchos torneos con la idea de hacer experiencia y me encontré con muy buenos resultados. Me sirvió mucho como aprendizaje y también para mejorar mi nivel de juego.

 

-¿Cuál fue el punto más alto de la temporada?

-Los puntos logrados en Egipto, con todo lo que significó jugar allá, y el Future de Santa Fe fueron los puntos más altos del año en lo deportivo. También entrenar con Del Potro fue muy bueno, sumé muchísima experiencia, aprendí mucho en esos entrenamientos.

 

-¿Cómo se dio el encuentro con Del Potro?

- Yo lo conocía porque había ido a la Copa Davis en Tecnópolis como sparring. Después surgió que él estaba buscando alguien para entrenar que le pudiera aguantar la pelota y, como en mi categoría soy el que más fuerte juega, por decirlo así, me llamó para entrenar. Le gustó como entrené el primer día y al final practicamos tres veces.

 

-¿Qué pasó por tu cabeza en ese momento?

- Al principio fue duro porque uno tiene el póster de Del Potro y de repente estaba entrenando con él. La pelota venía muy fuerte. El primer día estuve algo nervioso y me costó un poco. Pero a medida que fuimos peloteando me fui soltando y jugué bien, sentí que me banqué la pelota que venía. Me dijo que me vio muy bien y me aconsejó que siga jugando Futures.

 

-¿Y te identificás con el juego de Del Potro?

- Sí, como referente lo tengo a él porque siento que mi juego es muy parecido. Lo miro y me gusta su estilo, me siento identificado. Pero también me gusta Rafa Nadal por la actitud que tiene para afrontar los partidos y salir de las situaciones que se le presentan.

 

-Con 16 años estás sacrificando mucho por el tenis, ¿cómo sobrellevás esa presión?

- No siento mucha presión porque no me quedo en lo que estoy viviendo ahora o lo que me estoy perdiendo. Estoy más enfocado en mirar hacia delante, pensando en seguir entrenando para llegar a los objetivos. No me freno porque siento que, si me detengo a pensar, me puedo quedar. Así que no tiene sentido.

 

-¿Cuál es esa meta?

- Me gustaría ser top ten y ganar un Grand Slam. Son dos de mis sueños y trato de enfocarme en esos objetivos. Sé que falta mucho pero siento que voy por el buen camino. Es cuestión de seguir entrenando, esforzándome sin descuidarme ni hacer nada raro y creo que en algún momento se podrá dar.

 

Santiago tiene los objetivos claros y no le tiembla la voz cuando proyecta una campaña en la elite. El entrenamiento de las 10.30 se suspendió por lluvia. “Ahora vamos a hacer físico”, explica. La rutina de la pretemporada no da tregua y puede socavar el entusiasmo de cualquiera. Menos de Tarverna, que  tiene un método infalible para no ceder: se imagina en la cumbre, en el lugar que alguna vez ocuparon Gaudio, Nalbandian o Del Potro.

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