#Marcaron2015 Ducoté: Venimos a hacer en 4 u 8 años lo que no se hizo en 20

Apuesta a dos periodos de gobierno para cambiar radicalmente el distrito. Imagina un futuro como gobernador. Quién es y cómo piensa el hombre que promete revolucionar Pilar.

miércoles, 23 de diciembre de 2015 · 00:00

por Diego Schejtman

d.schejtman@pilaradiario.com

Apenas suena el timbre en la casa de Lorenzo López al 700, la voz de Nicolás Ducoté invitando a pasar se escucha a través de la puerta, abierta de par en par. Está solo.

El lugar ya no es el hervidero que solía ser durante la campaña. Es sábado a la tarde y la gente que poblaba los pasillos y escritorios tiene ahora otras prioridades. Muchos de ellos dentro de la estructura del Municipio, aún en proceso de cambio.

Con pantalón azul y camisa celeste impecablemente planchada –casi su uniforme de fajina-, Ducoté espera a El Diario en una salita de reuniones, cuartel general de su mesa chica.

Mapas en las paredes, muchos papeles, un televisor apagado y, sobre la mesa de melamina, una botella de un litro de Gatorade que vaciará durante los 45 minutos de entrevista. En los muebles, casi como al descuido, se desparraman varios libros de autores locales. La pilaridad, esa quimera.

- Cuando empezaste en 2013 tu camino en la política local, ¿pensaste que dos años después ibas a llegar a la intendencia?

- Era un sueño más que una certeza, se fue conformando cuando nos dimos cuenta que mucha gente quería un cambio y que estaba dispuesta a darnos la oportunidad de liderarlo a nosotros. Miles de vecinos se adueñaron de la campaña. Si hubiera tenido que esperar hasta el 19, esperaba, pero el destino quiso que fuera ahora.

El desembarco de Ducoté en las playas de la política, sin embargo, es muy anterior a la aparición de carteles gigantes con su sonrisa al costado de la Panamericana.

“Me preparé en los últimos 10 o 15 años de mi vida para una función como esta. Y el desafío es saltar una vara alta, no por dónde la dejó el gobierno anterior, sino por la expectativa de la gente”, aclara.

Esa preparación tiene un origen diferente al que suele poblar la política argentina. Ducoté no viene de la militancia universitaria, no trajinó interminables debates de comité o de unidad básica ni pisó las calles, morral en ristre, cantando consignas a favor o en contra.

Su formación viene de la así llamada “sociedad civil” y el voluntariado, donde lo que movilizan son las “causas” y las ideologías generan sospechas.

Su trampolín fue el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), que fundó y condujo hasta 2010. Ese fue también su primer vínculo político con Pilar, que ya era uno de los puntos en el mapa de su vida (ver aparte).

- ¿Cuándo decidiste pasar a la política?

- Fue en 2007. Gané un par de premios internacionales en temas de desarrollo local y teníamos muy buenas experiencias en municipios y provincias haciendo reformas. Me dieron ganas de hacerlo en el conurbano, un lugar con pocas oportunidades de traer políticas públicas innovadoras.

Desde entonces y hasta 2010, cuando asumió como subsecretario de Asuntos Públicos del Ministerio de Gobierno CABA, se dedicó a estudiar el terreno que quería pisar.

“Entrevisté a unos 70 intendente, 120 funcionarios y concejales para tratar de entender la lógica municipal”, explica.

- ¿Y por qué Pilar?

- Tuvo que ver este ejercicio comparado de ver qué cosas buenas pasaban en otros municipios y tratar de ver por qué no pasaban en Pilar. Había una motivación muy clara, con una agenda de 4 o 5 cosas que quería cambiar y no solo para Pilar, sino que quiero mostrar desde acá que pueden ser cambio para todo el Conurbano. Estoy seguro de que vamos a iluminar José C Paz, Merlo, Moreno y muchos otros distritos, que verán que acá se pudo dar un progreso enorme en un estado más trasparente, más ágil y que dé respuestas.

 

Ciencias exactas

El universo Ducoté está constelado de indicadores, metas, plazos, variables, paneles de control. La lógica metodológica prima por sobre las construcciones de base y todo lo que no puede medirse es un territorio de desconfianzas.

La política, en ese plano, abreva más de las matemáticas que de Sun Tzu y su “Arte de la guerra” o del mismísimo Maquiavelo.

“En la otra lógica de la política, vista más como un arte que como una ciencia, estaba convencido de que (Humberto) Zúccaro, (José) Molina u otro me ganaban. A esa maquinaria,  en una competencia de David contra Goliat, solo se le podía ganar con una disciplina fenomenal, un equipo muy grande que no podíamos hacer sin voluntarios”, entiende.

De todos modos, admite hubo “carencias en la falta de experiencia política, de no contar con gente que conociera exactamente los punteros y las estructuras del barrio”.

- Ahora, en el gobierno, ¿cuánto pesa la lógica científica y cuánto la cintura política?

- Este este primer año vamos a ir adquiriendo esas capacidades, que no son nuestro fuerte, de entender las lógicas de la política más tradicional. Pero la necesitamos, para una inserción territorial mucho más firme.

En ese cuadro de metas, las elecciones de 2017 y 2019 ya tienen un lugar central. “Soy optimista pesando que el 17 nos va a dar números casi históricos, como pocas veces se lograron, y será a fruto del trabajo que habremos hecho en este año y medio”, vaticina.

Y adelanta también que “hay cosas que no van a poder hacerse solo en cuatro años”, aunque sostiene el compromiso de “estar a lo sumo 8” en la intendencia, haya o no ley que restrinja las reelecciones indefinidas.

- ¿Y después?

- Va a ser natural que si hacemos las cosas bien, Pilar sea la plataforma desde la que llevemos adelante una serie de experiencias en un nivel más grande, ya sea provincial o desde ministerios en el Gobierno nacional.

Pero eso será después. Solucionar las inundaciones, dejar a Pilar con por lo menos un 80% de cobertura de agua y cloacas, terminar con la falta de vacantes en las escuelas y dotar al distrito de un nuevo código urbano son los desafíos de la era Ducoté.

“Si hago esto, habré logrado más en los próximo 4 u 8 años que lo que se logró en los últimos 20”, se entusiasma. “Estoy muy esperanzado en que lo que hagamos será una revolución muy visible para para la Argentina y para el mundo”, dice. Y no parece sentir que esté exagerando en nada.

 

El mapa del nuevo intendente

 

Una vida en la zona norte

 

Pilarense por adopción, Nicolás Ducoté quebró por primera vez la regla no escrita de que la intendencia solo podía ser para un nacido y criado en el pueblo. Aunque vinculado al distrito desde hace años, su itinerario tiene varios puntos en la región y un vínculo constante con el exterior, desde muy temprano.

“Tengo una vida en zona norte, pero nací en una circunstancia especial. Mi madre y mi padre vivían afuera porque él estudiaba. Volvieron casi en el octavo mes para que naciera en la Argentina. Los primeros dos años los pasamos afuera mientras mi padre terminaba de estudiar. Después vivimos en Olivos, hasta que nos mudamos a Boulogne y hasta los 20 viví ahí”, rememora Ducoté.

Cursó hasta 4º año de Economía, pero decidió que lo suyo serían las Relaciones Intencionales, en las que se licenció en la Universidad de San Andrés, en Victoria, otro punto en el mapa del Conurbano norte. Pero de ahí viajó más al norte todavía, para cursar una maestría en Políticas Públicas, en la Universidad de Harvard, en los Estados Unidos.

Pilar fue su opción para vivir cuando se casó por primera vez, en el 2004, pero en seguida se mudó al oeste, en Merlo.

Después de su separación, volvió a Pilar de manera casi definitiva. Incluso trabajando desde CIPPEC en el diseño de políticas públicas para las gestiones de Sergio Bivort y Humberto Zúccaro.

“La gestión de Bivort terminó en una desilusión grande para mucha gente, nosotros incluidos, y la de Zúccaro empezó con fuerza, pero sin planificación”, definió.

Ahora, es su turno para intentarlo, ya no como consultor, sino al frente del timón.

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