#Marcaron2015 Aprendizaje y premio

Damián Piñones, Sebastián Villazuela y Cristian Gutiérrez diseñaron un brazo robótico de bajo costo y ganaron el primer puesto en la feria de ciencias nacionales. Pasaron días y noches en el taller y tuvieron recompensa.

miércoles, 23 de diciembre de 2015 · 00:00

 Por Celeste Lafourcade

c.lafourcade@pilaradiario.com

La lección más grande que les dio la escuela la aprendieron en noviembre pasado cuando obtuvieron el primer puesto en una feria de ciencias organizada en Córdoba, único evento a nivel nacional que reúne a todas las escuelas técnicas del país.

Están terminando el último año en la ENET Nº1 de Pilar y aunque coinciden en que “después del premio seguimos siendo los mismos”, algo cambió desde entonces. Comprobaron que las horas de estudio, el ensayo y el error, las noches sin dormir, los partidos de fútbol y las salidas rechazadas, tienen su recompensa.

Damián Piñones (18), Sebastián Villazuela (19) y Cristian Gutiérrez (19, ausente en la nota por cuestiones laborales) llegaron a la Universidad Blas Pascal en Córdoba con el prototipo de un brazo robótico autómata de bajo costo que tiene la capacidad de realizar cinco movimientos mediante una programación desarrollada por los alumnos.

Llevado a gran escala, el brazo es capaz soldar y ensamblar piezas, entre otras tareas. Y sobre todo, se destaca su potencial docente dado que es útil para quienes quieran aprender a programar este tipo de herramientas.

 

Cambio de planes

Aunque la promesa inicial de la Universidad Blas Pascal era otorgar a cada uno de los ganadores una beca total para cualquiera de las carreras que se dictan en la institución, días atrás los pilarenses recibieron con decepción la noticia de que no serán tres becas completas sino solo una media beca.

Esto los obligó a deshacer los places de mudarse los tres a Córdoba para estudiar, pero no los desalentó a seguir una carrera. Ya inscripto en la Universidad de General Sarmiento para seguir Licenciatura en Sistemas, Piñones –oriundo de Manzanares- reconoce que “tengo bastante suerte porque mi familia siempre me incentivó a que estudie, siempre me dicen que es lo único que tengo que hacer”. Por su parte, Villazuela, de Pilar centro, planea recibirse de ingeniero electrónico en la Universidad de Moreno y destaca que “tenemos suerte porque nuestras familias no nos piden que vayamos a trabajar”.

En este sentido, asegura con algo de preocupación que “de 25 que somos en el curso cinco o seis como mucho van a seguir una carrera. Nosotros para hacer el brazo casi vivíamos acá y hay gente que no puede, que trabaja, tiene problemas”.

Puestos a analizar a la escuela pública, los estudiantes no dudan un instante en levantar bandera en su defensa. “Yo creo que dentro de todo está bien, ojalá nos den más cosas, pero al fin y al cabo si tenés ganas de aprender, aprendés”, señala Piñones.

“En las privadas tenés un poco más servido todo, no tenés que esforzarte o buscar otros medios para conseguir lo que querés, la pública te abre un poco más la cabeza. En la Técnica tuve todo lo que necesitaba”, acota Villazuela y al mismo tiempo desacreditó la llamada “brecha tecnológica” entre los chicos de altos y bajos recursos: “siento que depende de cada persona, si querés estudiar vas a conseguir de algún otro modo lo que necesites”.

“Con las netbooks (entregadas gratuitamente por el anterior gobierno en el marco del plan Conectar Igualdad), tenés acceso a internet, podés averiguar cómo programar, aprender inglés, se acorta bastante la brecha”, afirma Piñones.

Política y pares

La seriedad con la que encaran cada respuesta, matizada con anécdotas y algunas chicanas, se acentúa cuando la charla se vuelca hacia la política. En el año en el que debutaron en las urnas, los jóvenes se reconocen optimistas con el cambio de gobierno.

“Estos meses van a ser duros pero si se hacen las cosas bien va a remontar”, arriesga Villazuela para agregar que “a mi me gusta Macri por la comunicación que tenía con todos y hay que ver cómo lo lleva ahora. Si hay cosas que están mal hay que decirlas, no estar con uno a morir”

“La política –continúa su compañero- en un punto nos interesa porque es lo que va a pasar con nosotros en los próximos cuatro años. Lo hayamos votado o no hay que apoyar para que le vaya bien porque al final somos todos argentinos”.

En cambio, la mirada no es tan positiva cuando hablar de sus pares se trata. “Está todo en debacle total –opina Villazuela- hay mucho descontrol, voy por la calle y veo chicos de 13 fumando, cuando yo tenía esa edad no lo veía. No me parece que estén en buen camino, ojalá que se pueda revertir”.

“Cuando salís de un boliche tenés que rogar no cruzarte con nadie, están muy locos”, añade Piñones. Pese a este contexto, sus metas siguen intactas: “no quedarme, seguir estudiando y ser alguien”. “Mi mayor sueño –suma su amigo- es terminar una carrera”.

 

LOS PROFES

 

“El mejor ejemplo son ellos mismos”

 

A cargo del Taller de Electrónica, el profesor José Pérez asegura que “esto que hicieron es el mejor ejemplo, no tienen que salir a buscarlo a otro lado. Trabajaron mañana, tarde y noche, hicieron un sacrificio y dio resultado, tienen el ejemplo en ellos, cuando encaren esta nueva etapa se deberían acordar de eso”.

En este sentido, considera que su principal aporte como docente es “inculcarle a los alumnos el trabajo en equipo y el desarrollo de ideas para solucionar problemas cotidianos”.

Por su parte, Federico Ressia, profesor de Electrónica, agrega: “lo ideal sería que ellos mismos hicieran un emprendimiento propio, no ir a trabajar a una empresa, siempre les digo que yo no quiero formar un empleado, no por menospreciarlos, pero quiero formar al dueño de la empresa”.

“Ahora terminen de diseñar el brazo robótico, ármenlo y véndanlo. Tienen que tener esa mentalidad, cuando estás en la escuela nosotros vemos la forma de conseguir los recursos pero una vez que te fuiste la vida es otra. Lo ideal es que armen su propia fuente de trabajo”.

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