El hombre que marcó un antes y un después

martes, 28 de diciembre de 2010 · 00:00

 

Mayer Oks (der.) falleció el 13 de marzo último, tenía 98 años.

 

Pocas personas fueron tan determinantes como él para provocar el quiebre entre aquel pueblo rural que supo ser Pilar y la actual ciudad moderna que se destaca por su grado de desarrollo. Por eso, el legado de Meyer Oks se mantiene vivo y más vigente que nunca, a pesar de que el sábado 13 de marzo -a los 98 años- se produjo su desaparición física.

Entre tantas otras cosas, este ingeniero civil especializado en petróleo –que se recibió con medalla de oro en la U BA- fue el ideólogo, el padre, el fundador de uno de los emprendimientos privados más relevantes de la historia local: el Parque Industrial de Pilar (PIP).

La gran obra de este hombre nacido en la localidad bonaerense de Carlos Casares en 1911, y que dejó 8 hijos y 19 nietos, se convirtió con los años en uno de los grandes símbolos del progreso del distrito. Esa creación monumental, de 900 hectáreas y 170 industrias que en 1973 comenzó a marcar el ritmo del crecimiento pilarense, fue producto de la visión de Oks, quien sentado en la plaza 12 de Octubre pergeñó el proyecto que marcaría un antes y un después en la historia reciente de Pilar.

“Él creyó en Pilar cuando nadie apostaba a esta ciudad. Algunos pensaban que estaba loco cuando dijo que iba a hacer un parque industrial. Todavía en aquel entonces el concepto de Parque Industrial era una palabra. Pero cuando él hablaba de parque industrial con el intendente que estaba en ese momento, le dieron una palmada: le dijeron adelante. Pero en ese momento nadie entendía lo que era. Hoy a mi padre muchos lo denominan visionario, pero cuando pensó en esto muchos lo llamaron loco”.

 

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