El descanso (y la alegría) de un guerrero

Jugador fino y goleador de Ellerstina. Con su equipo acaba de ganar Palermo y con ese título, la Triple Corona. Habla de su gran temporada, del final de una formación exitosa y de lo que viene.  

martes, 28 de diciembre de 2010 · 00:00

 

Facundo Pieres con la copa de Palermo, en Ellerstina, donde recibió a El Diario.

 

por Juan Cruz Cardoso*

 

La familia Pieres y su club, Ellerstina, es sinónimo del buen polo. La magia de los hombres de negro tuvo su inicio con Gonzalo Pieres, en la década del 90. Este gran polista y cerebro de la actividad, luego de ganar muchos años con su hermano Alfonso en La Espadaña, organizó el Club Ellerstina; en el principio de esta entidad, con su socio y patrón, Kerry Parker, de Australia.

La base y el buen trabajo de Gonzalo continúa y esto se ve reflejado en sus hijos varones, Facundo, Gonzalo y Nicolás. Ellos sumaron juego moderno, garra y todo el atrevimiento típico y desfachatado de la juventud.

Con el fino trabajo de su padre desde los palenques, en la cría y en la visión de juego, Ellerstina, continúa siendo unas de las mejores apariciones del polo mundial.

Facundo Pieres, número 1 del equipo y campeón de la Final del Argentino Abierto. Claro, antes estuvo Tortugas, Hurlingham y con Palermo, la Triple Corona.

Es dueño de un fino taqueo, visión de juego y mucha habilidad con el taco y la bocha. Capaz de imaginar y hacer realidad jugadas que dejan con la boca abierta a la tribuna.

-¿Cómo te sentís días después de haber ganado Palermo y la Triple Corona?

- Ganar el torneo más importante del mundo, sumado al plus extra de la Triple Corona, sin duda es algo especial. Ver a tu gente, a los que trabajan con vos y te acompañan, tan felices y que lo disfrutan como nosotros, es espectacular. También haber ganado en la despedida de esta formación y de la manera en que lo hicimos, jugando muy bien desde el inicio de la temporada en Tortugas, hasta la Final de Palermo, es una gran alegría.

 

- ¿Cómo se siente, ganar todo, tener 40 goles de equipo pero a su vez saber que es la despedida de esta formación?

- Yo me junté alguna vez con Pablo (Mac Donough) y con Juanma (Juan Martín Nero) y salió el tema. Pero estaba todo claro, se dio todo natural. Pensamos que teníamos una temporada entera para disfrutar y le pusimos toda la garra y la buena onda que tenemos y las cosas se dieron. Saber que el año que viene no estaremos juntos es especial, pero aceptar las etapas es clave.  

 

- La gran final que jugaron, controlando el partido y evitando el chukker suplementario, ¿habla de una madurez?

- Creo que fue la mejor de todas las finales que disputamos. Salimos mejor a jugar el último chukker, muy concentrados y con seguridad. No lo dejamos nunca a (Adolfo) Cambiaso, hacer sus típicas jugadas de escapar con la bocha o marcar el foul, salió bien. Iban pasando los minutos y sentían la presión y la marca. Se nos dio poder meter un gol nosotros y que ellos sientan la presión de estar abajo, por suerte pudimos meter ese penal y tuvimos paciencia y marca necesaria.

 

-¿Cómo viste a tu equipo, a tus compañeros?

- Gonzalo (Pieres) jugó unos de sus mejores partidos, muy bien y correcto en defensa y metiendo goles muy importantes. Juan Martín (Nero) toda la marca y presión, y Pablo (Mac Donough) nos aporta las jugadas y el armado. En lo personal, contra La Dolfina, se dan partidos donde yo debo marcar más de lo que ataco en otros juegos. La verdad es que hicimos lo que teníamos que hacer como equipo y le ganamos a La Dolfina, con lo complicado que es. Fue una gran final de Palermo.

 

-¿Cómo te sentiste en caballos en lo personal y como equipo?

- Metimos muchas yeguas nuevas desde el comienzo de la temporada. Pero te pasa que llegás a una final de Palermo, contra La Dolfina que repite muchos de sus mejores caballos, y el nivel es más duro. Con ellos estamos muy parejos en tema caballos por eso se dan partidos tan parejos. En Tortugas y en Hurlingham, donde ellos no repiten tantos caballos, allí nosotros pudimos sacar más diferencias.

 

-¿Cómo ves el 2011con el ingreso de Ignacio Nachi Heguy y tu hermano menor Nicolás?

- No, la verdad que aún no pensamos mucho en eso. Estamos disfrutando lo que logramos este año. Vamos a intentar que Nachi se sienta lo mas cómodo posible con nosotros tres, vamos a tratar de que Nico se acople a nosotros, le tenemos mucha fe y confianza. Luego, más adelante, veremos puestos y demás. Veo un equipo poco técnico, vamos a jugar más a coordinar, a marcar, e iremos viendo; debemos conocernos como equipo. Nico me gustaría de back, pero tenemos que probar cómo se siente.

 

Con la alegría de poder inscribir su nombre en la Triple Corona (es el quinto equipo de la historia que lo consigue) del mejor polo del planeta, nos despedimos de Facundo Pieres y de este lugar llamado Ellerstina, un templo de trabajo y sacrificio.


*Polo Manager, prensa especializada en polo.

www.dongermanpolo.com.ar

 

Se convirtió en un ídolo para los chicos

por Mariano Monteverde*

Facundo Pieres es un jugadorazo. Es un tipo que a todos nos sorprendió, porque cuando era chico se pegó un golpe tremendo al caerse del caballo. Y muchos decían que no iba a subirse más. Después empezó un poquito más tarde que los demás porque no se animaba a subir. Y en definitiva, después de tantos años, se convirtió en lo que es ahora.

Sin dudas que es uno de los mejores jugadores del mundo. Si lo comparás con (Adolfo) Cambiaso, más allá del juego de uno y del otro, los dos son la excelencia del polo argentino.

Se diferencian mucho en el juego. Pieres propone un estilo más abierto, con un taqueo bárbaro y una habilidad en velocidad que pocos alcanzan. Cambiaso comparte muchas de esas virtudes pero además le agrega toque, que le da a sus equipos un juego colectivo distinto. Igualmente los dos son buenísimos.

Los títulos obtenidos por Ellerstina en los últimos años han generado mucho en la zona. Y Facundo se convirtió en un ídolo para los chicos. Uno lo ve cuando al final de los partidos, es el más requerido para pedir autógrafos.

El fenómeno Facundo es similar a lo que hicieron otras figuras en otros deportes. Y los padres son muy ansiosos y vienen a preguntarme si sus hijos ya pueden empezar a jugar. Yo siempre les aconsejo que primero les enseñen a andar a caballo y cuando tengan 9 o 10 años comiencen a maniobrar con el taco. Esa es la edad en la que toman más fuerza. Pieres empezó más tarde que los demás y hoy se ha convertido en uno de los jugadores más emblemáticos no sólo del polo argentino sino también mundial.

 

(*) Entrenador de escuela de polo.

 

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