Entrevista

“Pude irme al k50, pero le debo mucho a Pilar”

Florindo Bianchi celebró los 75 años de Fettuccine Mario, un clásico de la zona. Sus pastas son famosas en el mundo. “Todo empezó con la salsa ragú de mi mamá”, reconoce.

“Pude irme al k50, pero le debo mucho a Pilar”


por Alejandro Lafourcade 

a.lafourcade@pilaradiario.com


“¿Retirarme, para qué? ¿Adónde voy a ir?”, expresa Florindo Bianchi cuando se le pregunta por el futuro de Fettuccine Mario, el reducto que heredó de su padre y que desde 1943 deleita con sus manjares a comensales de Pilar, el país y el mundo entero.
El lugar cumplió nada menos que 75 años y es una marca inconfundible que se mantiene sin depender de fenómenos comerciales o políticas puntuales. Además, su dueño se aferra al pueblo en el que nació: “Pude irme al kilómetro 50, pero le debo mucho a Pilar”.
Fettuccine ha logrado posicionarse como un sitio único “en buena parte gracias a mi madre, Ana, que aportó la salsa ragú, la especialidad de la casa”, reconoció Florindo a El Diario.
El hombre tiene 74 años, apenas uno menos que la marca. Por eso, no se imagina en otro lado, rodeado de otra gente que no sea la que trabaja o acude a la esquina de San Martín y ruta 8, además de su esposa María Rosa y su hija Agostina, exitosa diseñadora de modas.
Desde el sultán de Brunei hasta Luciano Pavarotti o Robert De Niro, pasando por varios presidentes, disfrutaron de sus manjares. “Hace unas semanas, en una mesa estaba comiendo Carlos Menem con su familia, y a poca distancia Fernando De la Rúa”, asegura Bianchi, recordando que el primer mandatario que pisó el lugar “fue Edelmiro Farrell. Incluso él mismo se preparó su mesa, porque mi padre estaba ocupado…”.

Explosión
La historia comienza en 1941, con la mudanza a Pilar de los inmigrantes italianos Mario Bianchi y su esposa Ana, quienes se trasladaron desde Capital tentados por la posibilidad de ser socios en un restaurante a metros de ruta 8 y Alsina, junto a Oscar Morelli y el odontólogo Julio Tomás.
En ese momento se llamaba Trattoría Julio Oscar, incluso después de que –dos años más tarde- Mario lograra comprarles su parte y se quedara con el negocio.

-¿Ha logrado dilucidar cuál es el secreto para la permanencia?
- No hacemos publicidad, pero el boca a boca es muy importante. En su momento lo hizo Julio Iglesias, que vino cuando cantó en el Sportivo, a fines de los ’70. Su condición para venir fue que el negocio cerrara. Mi señora lo fue a ver al club y cuando volvió el restorán estaba cerrado. Pero logró entrar y Julio Iglesias la aplaudió… 

-¿Recuerda desde dónde han llegado algunos comensales?
- Tengo clientes que me dicen que les recomendaron el restorán en lugares insólitos. Por ejemplo, en Singapur, a un cliente le hablaron de nosotros… Nos dedicamos a tener buena atención y a usar productos de calidad, nos fuimos haciendo de a poco.

-Usted tuvo mucho que ver en el crecimiento…
- Yo tenía 13 o 14 años y, como me había llevado todas las materias -era un desastre-, mis padres se fueron a la costa y me dejaron en el negocio. Mi papá me encargó llamar al pintor y al electricista, pero yo aproveché para sacar la heladera del salón, hacer modificaciones (leía las revistas italianas que traía Palladino), todo supuestamente en nombre de mi padre… Incluso le cambié el nombre al negocio por el de Trattoría Fettuccine Don Mario. Cuando volvió mi viejo, se quería morir. Como castigo, dormí un mes arriba del techo.

-¿Con el tiempo él reconoció que su hijo tenía razón?
- Sí, porque explotó el negocio. Yo era medio desastre, pero eso dio resultado. Hasta que un día me dijo “quedate con el negocio”, y todavía estoy acá.

-Fettuccine Mario y usted tienen casi la misma edad…
- Sí, este negocio te come la vida. Es de lunes a lunes los 365 días del año. Solamente no atendemos los 24 y 31 de diciembre a noche; y el 25 de diciembre y 1º de enero al mediodía. Y nuestro personal tiene muchos años, mi mano derecha es Pablo Müller, con 38 años de antigüedad. Además, siempre estuvo a mi lado María Rosa, mi esposa, que aceptó pasar esta vida juntos. 

 

El centro, siempre un tema de debate

A principios de los ’90, Bianchi decidió encarar el traslado de Fettuccine Mario: el terreno elegido fue una propiedad de San Martín y ruta 8, y luego de insistir ante los vendedores y conseguir un crédito del Banco Provincia, puso manos a la obra.

-¿Por qué no se trasladó al kilómetro 50, que estaba en pleno surgimiento?
- Pude hacerlo, pero no me quise ir de Pilar. Le debíamos mucho a Pilar y no nos fuimos. Fui a tomar un helado a Massera (frente a la plaza) y cuando salí vi la esquina en la que estamos ahora con el cartel de “Se vende”. Ahí decidí cambiar de lugar.

-Como comerciante de toda la vida, ¿cómo ve al centro de Pilar? ¿Tiene solución?
- A la peatonal la sacaría, directamente, y después cambiaría el sentido de las calles Lorenzo López e Hipólito Yrigoyen: no se podría dar la vuelta a la plaza, pero se obligaría a los conductores a circular por un radio más amplio. Hoy, los negocios que están a más de una cuadra de la plaza se mueren…

 

“En buena parte, todo esto es gracias a mi madre, Ana, que aportó la salsa ragú, la especialidad de la casa”.


“Desde el sultán de Brunei hasta Luciano Pavarotti o Robert De Niro, pasando por varios presidentes, pasaron por acá”.


“Este negocio te come la vida. Es de lunes a lunes los 365 días del año. Solamente no atendemos 24 y 31 de diciembre a la noche y el 25 de diciembre y 1º de enero al mediodía”.

 

 

Comentarios Libres
  1. grafico
    RICHARD | 23/12/2018 | 10:53
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    Pos. (1) Neg. (0)
    #1
    grafico
  2. Palabra mayor fettuccine mario en pilar ,cuando me quiero dar un gustito voy con mi hijo a comer pastas , siempre la buena atencion ,buena honda muy atentos, te hacen sentir como si entrara julio iglecias ,pavarotti etc etc , cambiando de tema coincido con florindo la mejor propaganda es el boca a boca , despues coincidimos tambien en sacar la peatonal , cambiar el sentido de las calles para agrandar el radio, por fin encuentro gente que tiene vicion ,estoy cansado de decirle a los politicos pilarences pero no hay caso y asi seguimos con politicos sin vicion futura , uuyyy PERDON me fui por las ramas ,tenia que hablar del restoran jaja, toda la mierr para el 2019 fettuccine mario y su gente ..pablo .luis .........................