Percepciones

Por Esteban Eliaszevich

Percepciones

Por Esteban Eliaszevich

Editor El Viajero

 

Venecia es un lugar que se conoce, aunque uno jamás haya estado ahí. Cercana por alguna pintura de Canaletto; Marco Polo presto a partir hacia Oriente; Giacomo Casanova escapando de un marido celoso; o bien, por los mercaderes y Otelo el Moro de William Shakespeare; en vivo supera todo lo imaginable.

Para empezar, hay que saber que no se la conoce en el día. Imposible. Eso es para los que viajan a las corridas por Europa y sólo quieren mostrar en su Instagram la foto de San Marcos, Santa María Della Salute o el Gran Canal, antes de tomarse un vuelo, crucero o tren que los deposite en su próximo destino.  

Venecia tiene que ser explorada sí se la quiere empezar a conocer algo. Y recién ahí ella comienza a develar secretos. El primero es como suena: entremezcla un continuo chapoteo de aguas, compases de la mejor música clásica, pasos y una babel de idiomas. A toda hora. Y desde siempre.

Luego habla de ella su luz: allí sobresalen medias sombras y penumbras, y sobresale la que irradia a las primeras horas de la mañana, cuando parece una ciudad fantasma, y luce brillante y pura. Ideal para perderse en sus laberínticas calles, revestidas de tiendas de máscaras, joyas, bares, sedas y todo el comercio imaginable. Regalan otro buen momento las épocas de luna llena, ya que emerge detrás del Lido e ilumina todo de tal manera que refleja un crepúsculo eterno alrededor. Solemne.  

Hay más. La Serenísima sufre Aqua Alta, inundaciones provocadas periódicamente cuando el mar Adriático sube de nivel. Aunque causan gran perjuicio económico, genera un espectáculo único alrededor de Piazza San Marco, la zona más baja de la ciudad, ya que el agua espeja la imagen de miles de luces y monumentos, en constante movimiento.

Secretos que invitan a disfrutar más la recorrida entre sus legendarios callejones de piedra y de agua, donde historia, arte, romanticismo y originalidad, junto a un patrimonio arquitectónico y cultural de enorme riqueza, enamoran de inmediato de esa singularidad que la consagró en todo el mundo. Compartirlos con ustedes, refuerza cada uno de nuestros encuentros.