Destino Argentina

Valles Calchaquíes salteños: El sabor de lo autóctono

Geografía sublime, pueblos pintorescos, historia, arqueología, viñedos y gastronomía componen la esencia sublime de este circuito turístico. Un imperdible del NOA.

Valles Calchaquíes salteños: El sabor de lo autóctono

Por Esteban Eliaszevich

Situados en el centro y Sur de la provincia de Salta, los valles reflejan y comparten el espíritu norteño en toda su extensión. Se unen de Norte a Sur, desde Cachi a Cafayate, a través de la RN40, y de Cafayate a Salta Capital por la RN 68.

Cuesta del Obispo, Piedra del Molino, el PN Los Cardones, Cachi, el Camino de los Artesanos, Molinos, La Quebrada de las Flechas y Cafayate exhiben las principales atracciones.

Deliciosa gastronomía regional y alojamientos de excelente nivel invitan a prolongar la estadía en la zona.

El recorrido puede dividirse en tres etapas: Salta-Cachi, Cachi-Cafayate y Cafayate, Salta.

Destino que jerarquiza al NOA en todo el mundo.



SUBIENDO LA CUESTA

Valiosas expresiones nativas y escenarios conmovedores hacen de los Valles Calchaquíes uno de los destinos turísticos ineludibles de Argentina.

Dichos atributos salen a luz en un itinerario que enlaza, en forma de herradura, las rp33, rn40 y rn68. El recorrido puede realizarse en auto, 4x4, moto o bicicleta, y, de la manera que se haga, siempre genera bienestar al espíritu.

Partiendo de la capital salteña por la rp33 el periplo lleva a la Quebrada de Escoipe, un pintoresco cañón que une el Valle de Lerma con el sector Norte del Valle Calchaquí, donde prevalece una yunga de verdes intensos, formaciones geológicas multicolores y transiciones de alturas. Luego la zigzagueante Cuesta del Obispo, que orilla barrancos y precipicios, permite ascender hasta el primer alto del camino; el mirador natural Piedra del Molino. El santuario pircado, enclavado a 3348msnm dentro del Parque Nacional Los Cardones, exhibe una capilla, macizos pintados en oliva y cacao y mantos de nubes cubriendo la tierra allá abajo, proveyendo panoramas memorables en 360º.

La travesía sigue por la recta del Tin Tin, trazada en un ambiente desértico cubierto de cardones, que lleva directo hacia el lado del imponente Nevado de Cachi, de 6720 msnm y los primeros poblados vallistos; Payogasta y Cachi.  Luego de casi tres horas de expedición se llega a Cachi, el poblado más visitado de la zona y lugar ideal para alojarse y descansar, que propone recorrer diversos atractivos en su interior y los alrededores.

En Cachi, situado a 2280 m.s.n.m, destacan su pintoresco casco urbano de aire colonial, el mercado artesanal, la plaza principal, 9 de julio, donde sus habitantes se refugian del sol, abonado por estos pagos y la iglesia San José Obrero, que data del siglo XVI. A pocos metros de allí un edificio histórico cobija el museo arqueológico Pio Pablo Paz, que atesora importantes y numerosas piezas del pasado prehispánico.  Otros sitios de interés alrededor de Cachi son Antigales, yacimientos que dan cuenta de antiguas civilizaciones indígenas; El Mariscal, lugar que atesora recintos habitacionales y tumbas circulares; el cementerio local, desde su cima hay un buen panorama del valle y el pueblo; y Cachi Adentro, fértil hondonada surcada por los ríos Cachi, Las Arcas y Las Trancas, con aguas eternas de deshielo, hasta donde se puede llegar mediante un saludable trekking.

Por todo lo visto hasta aquí, los Valles Calchaquíes justifican su fama. La misma se acrecienta al retomar la travesía con rumbo Sur, que aguarda repleta de rincones de gran belleza.

SE MANIFIESTA LO DIVINO

La segunda etapa del recorrido por los Valles, entre Cachi y Cafayate, a través de la rn 40, proyecta un zoom de montañas que se acercan y alejan, abriendo paso a vistas magníficas a cado lado, y a cada instante.

Saliendo de Cachi la 40 corre paralela al Río Calchaquí, zigzaguea por un angosto camino flanqueado de casas de barro, cerros opulentos y solitarios algarrobos, hasta un desvío a unos 30 kms que abre paso al Camino de los Artesanos, en los poblados de El Colte y Seclantás, donde se confeccionan telares, mantas, tapices y ponchos de excelente calidad.

El primero exhibe casas pictóricas, pimentón tiñendo los suelos color sangre y artesanos trabajando telares sobre las ruecas a cielo abierto.

Seclantás, por su parte, destaca por la iglesia Del Carmen, que data de 1885 y luce doble casco; la capilla del cementerio, de adobe rosado, situada en una explanada en lo alto del pueblo, y el Cerro del Vía Crucis, donde se impone la vista alrededor. Ambos cautivan con el entorno y sus preciadas manufacturas.

A poca distancia de allí, en un valle fértil rodeado de cerros enormes, se encuentra Molinos. La iglesia San Pedro de Nolasco, que data del año 1634 y la Hacienda del último gobernador Realista, un edificio de estilo cusqueño donde es posible alojarse, son sus puntos sobresalientes.

Retomando la ruta 40 se sigue hasta al poblado viñatero de Angastaco, que da acceso a la Quebrada de las Flechas, unos estrechos desfiladeros con paredes de hasta 20 m de altura, que tienen crestas filosas y aspecto escamoso. Las caprichosas formaciones rocosas, erosionadas por el agua y el viento, se suceden durante un largo tramo y acorde a la luz, transforman sus tonos produciendo otro espectáculo inolvidable.  La Quebrada de las Flechas es surrealista de principio a fin.

De allí el camino sigue a San Carlos, que conserva la Iglesia de San Carlos -monumento histórico-, el Cabildo Municipal, y el Museo cuya casona data del siglo XVIII. También pueden visitarse las ruinas del primer templo cristiano enclavado en los cerros de Piedra Pintada, bodegas tradicionales de vino patero y el Paraje San Lucas, con pinturas rupestres y petroglifos.

La segunda etapa llega a su fin en Cafayate, la mayor población de la región, tras sacudir los sentidos ante todo lo expuesto. Y todavía hay más.

 

DEJANDO SECUELAS AL ALMA

La última etapa comprende Cafayate-Salta y deja claro porque los Valles Calchaquíes son uno de los destinos turísticos más visitados de Argentina.

Cafayate tiene estilo colonial y barroco, se enmarca entre cerros, lo surcan los Ríos Calchaquí y Santa María y cuenta con microclima especial, ideal para la producción vitivinícola. El centro del pueblo sobresale por su plaza rodeada de bares y restaurantes, y la Catedral Nuestra Señora del Rosario, con casco típicamente colonial.

Los focos de atracción de Cafayate son las cascadas del Río Colorado, contemplar el atardecer en el Cerro Santa Rita, y descubrir poblados vecinos, como San Rafael de Yacochuya, que se encuentra en los faldeos de los cerros hacia el Oeste, y tiene tierras consideradas de culto para las viñas. De hecho todo Cafayate está rodeada por un cinturón de viñedos y cada bodega ofrece un circuito a sus visitantes, en el que no falta el crédito local: el torrontés. La mayoría enseñan procesos vitivinícolas y convidan varietales, encargados de atrapar con el sabor del fruto de esta tierra.

Cualquiera de estas opciones descubren atributos diurnos de Cafayate y anexando sus noches, donde la velada transcurre en alguna peña entre sambas y chacareras, queda claro que este destino es el latir de los valles.

Así se descubre la parte Oeste de este circuito, que se completa retornando a la capital por la rn 68, hacia el Este, donde se captan nuevas imágenes excepcionales.

Saliendo de Cafayate se agigantan unas dunas y se multiplican cerros anaranjados, colorados y verdes a través de la Quebrada de las Conchas.

Más adelante las paredes anaranjadas regalan particulares geoformas: Los Castillos, El Obelisco, El Fraile, El Sapo y el más destacado, El Anfiteatro, dueño de una acústica inigualable y donde las copleras entonan cantos, sobre todo en las festividades, son alguno de ellos. A poca distancia se encuentra la Garganta del Diablo, que asemeja en parte a la anterior, aunque más abierta.

De allí en adelante el camino se sucede entre paredones granadina y zanahoria, cerros corpulentos, valles recubiertos de verde y el Río Guachipas contorneándose sigiloso.

Atrás quedan 500 kms donde los Valles Calchaquíes, con paisajes admirables y pueblos detenidos en el tiempo, jerarquizan a Salta en todo el mundo.

 Vivirlo, acerca a las raíces de nuestra tierra.

 

 

Hoja de ruta

CÓMO LLEGAR:

En Auto Pilar-Salta capital: RN8, RP6, RN9, RP80, RN 34

Aéreo Bue-Salta: Aerolíneas Argentinas (www.aerolineas.com)

 DÓNDE ALOJARSE: Cachi: La Merced del alto (www.lamerceddelalto.com); Cafayate; Patios de Cafayate (www.luxurycollection.com/cafayate).

DÓNDE COMER: Cachi: Viracocha Restaurant (Federico Suárez y Ruiz de los llanos); La Merced del Alto Restaurant (Fuerte Alto Banda Norte); Hostería Automóvil Club Argentino (Av ACA s/n).

Cafayate: La Rosa en Patios de Cafayate Wine Hotel (Rn 40 y Rn 68); Como en Casa (Calchaquí 4); La Casa de las Empanadas (Mitre 24).

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