Percepciones

Por Esteban Eliaszevich, editor El Viajero.

Percepciones

Por Esteban Eliaszevich, editor El Viajero

 

Soy de los que privilegian destinos donde la naturaleza reina. Considero que todo lo que ella provee, resulta beneficioso para el que sabe observarla.

Los Lencois Maranhenses, ideales a tal fin, son un diamante en bruto que aún conserva nuestro vecino y sitio donde el turismo de masas aún no llega. Allí no encontrarán confort, solo la belleza de lo simple.

Para los que quieran prolongar la estadía por la zona del Nordeste brasilero, agigantando su espíritu aventurero, pueden combinar los Lencois con Jericoacoara, otro destino de sugerente belleza.

En ambos me topé con turistas llegados de todas las latitudes que al entablar diálogo con ellos, me sorprendieron por el poco y casi nulo interés que les despertaba seguir el periplo hacia nuestro país.

Sobre todo era turistas americanos, canadienses, brasileros y europeos.

Y no poder atraerlos, con los atractivos naturales que nos distinguen, es una falla en la política turística, pese a tener a su favor la política aerocomercial de cielos abiertos, que hizo que mucha gente que nunca se había subido a un avión, vuele. Y a mi criterio, uno de los grandes puntos donde se erra es en la promoción del país y los mercados que se eligen a tal fin. Comunican mal. En todo.

Días atrás, en la redes sociales, Twitter para ser precisos, un bloguero de viajes (increíble que tenga la cantidad de seguidores que tiene con las burradas que dice) se alegraba de encontrar un spot de la secretaría de Turismo de la Nación en la televisión portuguesa. Decidí preguntarle que le parecía tan bueno cuando claramente se estaba dilapidando dinero en un mercado que no incide en absoluto en el receptivo. Antes sus débiles explicaciones sobre lo que le causaba alegría, decidió bloquearme cuando le argumenté porque pautar en Portugal era plata tirada.

Y voy a insistir sobre este punto. No podemos ir a buscar turistas que no influyen en la balanza como los portugueses o los chinos, porque van a ser los que más van a viajar en unos años.

Lo primero que debemos incentivar es el turismo interno, como bien lo hace Salta con descuentos del 40% para quiénes los visitan en esta época del año. Fomentar el turismo interno con descuentos atractivos, dinamizará las economía regionales. Una vez que se haya llegado al piso de turistas nacionales viajando por el país, recién ahí se debe ir sobre los vecinos regionales, luego continentales, después europeos (principalmente España e Italia por la influencias) y sólo después de todo ello pensar en mercados exóticos, que para venir hasta aquí deben recorrer casi medio planeta y eso de las distancias largas es un freno a la hora de viajar.  El proceso llevará sus años pero rendirá frutos a largo plazo, posicionándonos como destino ineludible de Sudamérica. Lugares tenemos de sobra, solo hay que entender a quién y cómo venderlo. Como lo hace Brasil con sus Lencois.