Destino Argentina

El Calafate: Sensaciones refrescantes

El destino turístico más famoso de Santa Cruz hechiza con su geografía, donde sobresale el Parque Nacional Los Glaciaires. Quien prueba el fruto del calafate, siempre vuelve.

El Calafate: Sensaciones refrescantes

Por Esteban Eliaszevich

 

Situada en el Sudoeste santacruceño, pertenece al Departamento de Lago Argentino y se levanta a los pies del Cerro Calafate y orillas de la Bahía Redonda, que cobija el margen Sur del Lago Argentino y la isla Solitaria.

El clima predominante es seco, con una temperatura media máxima en verano de 19ºC y media mínima en invierno de -2ºC.

Cuenta con sitios de interés para visitar en su centro, y a 78 kilómetros deleita con el Parque Nacional Los Glaciares, uno de los sitios más visitados por turistas de todas las nacionalidades.

Variada oferta hotelera, de servicios de transporte y excursiones, casino, el Museo del Hielo Patagónico (Glaciarium) y deliciosa gastronomía regional colaboran en vivenciar agradables estadías en la zona.

Un imperdible nacional.

 

Desde el principio

El Calafate y todos sus glaciares garantizan una experiencia inolvidable.

Antiguo puesto de aprovisionamiento y hoy centro turístico de trascendencia nacional e internacional, presenta un casco urbano repleto de álamos, pinos y sauces trepando al cielo y casas bajas de techos rojo, verde y amarillo, a dos, cuatro, y ocho aguas, dispersas entre las aguas turquesas del Lago Argentino y bajo el protector Cerro Calafate. Su arteria principal es la avenida Libertador San Martín, que concentra, bares, restaurantes, galerías, bancos, agencias de turismo, chocolaterías y tiendas de souvenirs. Poco concurrida de día, ya que las excursiones parten temprano a la mañana, rebosa de gente que viene y va cuando el sol comienza a caer, y las ganas de cenar a apretar.  

En dicho entorno la villa turística invita a disfrutar el Paseo Costanero Néstor Kirchner, trazado junto a la Bahía Redonda; la Reserva Ecológica Municipal Laguna Nimez, con flora y fauna digna de admirar y también realizar cabalgatas y alquiler de cuatriciclos o bicicletas, para descubrir rincones de Patagonia pura alrededor con cielos abiertos, nubes gigantes, suelos de colores, cerros circundantes y aguas turquesas. Todas recomendables.

Pernoctar unos días en la ciudad y otros en el campo resultan ideales para recorrer puntos de interés de la zona y descansar a cuerpo de rey en un marco excepcional.

En pleno Calafate recomiendo el Esplendor hotel boutique. Se valoriza en su concepto, y resalta por calidad, servicio y atención. Privilegia con la vista del Lago Argentino, las habitaciones son muy confortables, y la decoración aporta calidez. Un placer.    

Por su parte el Lodge de campo Eolo, recrea las antiguas estancias patagónicas. Se sitúa a 30kms de El Calafate, camino al PN Los Glaciares, en el Valle de La Anita, y en la ladera Este del Cerro Frías, en una propiedad de 3000 has. Desde sus amplias y cómodas instalaciones, llama a regodearse con la vista del Lago Argentino, el Brazo Rico, el Valle de la Anita y las Torres del Paine.

Cuenta con pileta clima                Qtizada y sauna, perfectos para relajar los músculos después de intensas jornadas de excursión. Ofrece actividades alternativas como trekking, mountain bike, observación de estrellas con telescopio, reconocimiento de flora y fauna y avistaje de aves. Es un remanso a puro confort, y sobresale su gastronomía de primer nivel.

Bien instalados resta ir al PN Los Glaciares y conocer unos de los paisajes más puros del planeta.

 

El mundo glaciar

Creado en el año 1937, el Parque posee una superficie de 726.000 has, y fue declarado por la UNESCO Patrimonio Natural Mundial, en 1981. El Campo de hielo Patagónico Sur, de 13000kms2 y 350 kms de largo, desprende varios glaciares, constituyéndose en una de las reservas de agua potable del planeta. Sobresale el Perito Moreno, de fama mundial, y otros como el Upsala, Onelli, Agassiz, Bolado, Seco, Hein y Spegazzini, menos renombrados, igual de fantásticos. Pueden conocerse desde las pasarelas, mediante excursiones lacustres o caminando sobre el glaciar. Todas las opciones son válidas e inolvidables.

En el traslado al parque por la rp11, la escenografía desnuda la estepa patagónica, yerma y repleta de rollos volátiles, y una cara del Lago Argentino, donde grandes y pequeños iceberg vagan por sus aguas. El paisaje muta antes de llegar y la vegetación del bosque andino patagónico, abraza con sombras de ñires y lengas, frondosos y enormes. El camino conduce a una plataforma en península Magallanes, vecina a las pasarelas y miradores en desnivel, que dejan cara a cara con el Glaciar Perito Moreno. Esta lujuria de hielo, de 275 km2 de superficie, y 30kms2 de longitud, impresiona desde donde se mire, y conmueve con su extensa presencia. Se presenta como una arrolladora avalancha celestial, abriéndose paso entre montañas chocolate. La manifestación congelada rebosa de vida, y se desplaza hacia centro y costados, provocando desprendimientos en su frente, y un acto magistral. Un rugido gutural, amplificado en medio de un silencio abrumador, anuncia que se va a quebrar. La pared se descuelga abrupta del glaciar y cae desgarrada en las aguas, retumbando en su salto al vacío. La escena genera un coro de exclamaciones entre los presentes, que pasan horas y horas ante el poderío del manto helado. El vital Glaciar Perito Moreno produce una sinfonía exquisita, espectáculo dantesco que queda grabado en quien lo visita, para siempre.

Otra forma de conocer la masa helada es mediante una embarcación, que zarpa del muelle Perito Moreno, sita a poca distancia de las pasarelas.

Navega vecina a la pared Norte del glaciar y deja a la vista las delicadas formas de su frente, que se miman con las aguas del Canal de los Témpanos.

Su corteza acanalada, revela suaves tonos índigo, añiles y cetrinos entremezclados con marrones, producto de las estrías de las paredes glaciarias. Otra visión surrealista de la helada belleza.

Corona la visita a esta zona del parque el minitrekking, experiencia que permite caminar sobre el Glaciar Perito Moreno.

 

Deslumbra en todas sus formas

Una embarcación sale de Puerto Bajo la Sombra, y cruza el Brazo Rico navegando la pared Sur, regalando otra imagen del fenómeno. De allí se llega a un refugio, donde los guías dan una breve y didáctica explicación sobre el proceso glaciar, antes de facilitar los crampones (accesorio indispensable para caminarlo), y comenzar a explorar esta superficie reveladora de emociones.  

La caminata de dos horas resulta original y entretenida. A los márgenes de donde se pisa territorio celestial, la naturaleza conjuga verde en los bosques, marrón en las montañas y azul en el lago. Al ascender, la masa helada sorprende con figuras surrealistas, y todo adquiere otra dimensión. Los hielos dejan ver sumideros y grietas de tono índigo, reflejando ojos de gato siamés. Los guías conducen entre subidas y bajadas, y para el final, convidan unos whiskys con hielitos del glaciar. Salud por tanto. Estas modalidades permiten conocer al Glaciar Perito Moreno, en una o más jornadas.

El campo de hielo regala el afamado glaciar, y otros que sorprenden por tamaños, y gracia expresada. Para visitarlos, una excursión lacustre de jornada completa facilita el contacto. Zarpa de Puerto Bandera y atraviesa la Boca del Diablo, el punto más estrecho del Lago Argentino, para navegar por el Brazo Norte. En el trayecto los paisajes sugieren un mundo fantástico, antes de desembocar en el glaciar de mayor tamaño del parque, el Upsala. Son 595 kms2 de color blanco intenso y su final, se pierde con la vista en el horizonte. Aparece atravesado por rayas oscuras, conformadas por las morenas, y es dueño de un porte superior. Sugiere poder desde su silencio.

De allí la embarcación se dirige a las aguas mansas de la Bahía Onelli, donde se desembarca. La bahía se encuentra en un bosque andino patagónico, donde lengas y guindos acaparan la atención. Un sendero conduce a la Laguna Onelli, donde confluyen cómplices los glaciares Agassiz, Bolado y Onelli, fascinando con su presencia. Proveen a la laguna de témpanos, que flotan en su coctelera natural. En este mismo sendero, un poco más alejado, se encuentra el Glaciar Heim y su encantadora cascada. La embarcación parte al Canal Spegazzini, para mostrar el Glaciar Spegazzini, y su majestuosa pared de 135 metros de altura, el más alto sobre el nivel de las aguas del Lago Argentino.

Así se conocen todos los glaciares, paisajes sublimes con los que El Calafate tributa ir a su encuentro.

Acapararlos, es el mejor regalo que se trae el visitante desde uno de los destinos turísticos más fascinantes del mundo.

 

Hoja de Ruta:

Cómo llegar: Aéreo Buenos Aires El Calafate por Aerolíneas Argentinas (www.aerolineas.com.ar)

En auto: RN5, RN 154, RN 22, RN 251, RN3, RP5, RN40 y RP 11 a Calafate.

Donde Alojarse: Esplendor by Wyndham El Calafate (www.esplendorelcalafate.com); Eolo (www.eolopatagonia.com

Dónde Comer: Mi Rancho (Gobernador Moyano 1089); La Zaina (Gobernador Gregores 1057); Rustico Asador y Parrilla (Paseo Kirchner 3351)

Excursiones: Minitrekking y navegación Glaciar Perito Moreno; Hielo y aventura (www.hieloyaventura.com); Navegación Todo Glaciares (www.Patagoniachic.com)  

PN Los Glaciares; Se puede adquirir un pase promocional de 2 días. Si se compra online, puede utilizarse hasta 72 horas posteriores al primer ingreso.

Tarifa General $ 800,00

Tarifa con Bonificación Nacionales $ 410,00

Tarifa con Bonificación Niños de 6 a 12 años (nacionales) $ 200,00

Horarios de ingreso: Desde el 1°de septiembre hasta el 30 de abril de 08: a 18:00 hs

Galería de fotos