Percepciones

Por Esteban Eliaszevich, editor de El Viajero.

Percepciones

Los lugares que propongo visitar desparraman personalidad.

La Quebrada de Humahuaca lo demuestra con tradiciones ancestrales traducidas en ritos, fiestas, artes, música y técnicas agrícolas únicas que simbolizan su esencia.

Parte de ello es la veneración a la Pachamama, la más popular de las creencias mitológicas del ámbito incaico, que aún sobrevive con fuerza en el Noroeste del país. A partir de agosto, en el rito central en su honor, los habitantes de la quebrada le ofrendan comidas, aguardiente, cigarrillos, vino, hojas de coca y, sobre todo, el feto de la llama ya que, según dicen, fertiliza la tierra sin que falte jamás la cosecha.

Tributan a esta deidad cotidiana, protectora y proveedora, que cobija a los hombres, posibilita la vida y favorece la fecundidad y la fertilidad, a la que respetan y dignifican conservando el medio ambiente. Una forma de fe.

Ligada al credo popular, también vale mencionar una historia que hace referencia a la Virgen de Copacabana Del Abra de Punta Corral.

Cuenta la leyenda que allá por el año 1986, el seleccionado de fútbol dirigido por Carlos Bilardo viajó a Tilcara con la idea de aclimatarse a la altura, ya que era muy similar a la de México.

Los jugadores entrenaban en canchas que parecían potreros; paseaban por las calles en su tiempo libre y también se acercaban a la iglesia pidiendo ayuda a la Virgen, con vistas a la futura meta mundialista.

Sabido el resultado, en Tilcara se construyó un mito por más de treinta años, donde se aseguraba que como nadie de aquel plantel había vuelto a retribuir a la Virgen, una maldición había caído sobre nuestra selección.

Rememorando, hubo hechos que alimentaron mundial a mundial dicha hipótesis: Codesal en Italia 90; nos cortaron las piernas en el 94; cabezazo de Ortega en el 98; Bielsa 2002; Cambiasso por Riquelme en 2006; goleada aplastante contra los alemanes en Sudáfrica 2010 y otro golpe alemán en 2014 (siempre con el mejor del mundo en cancha, y con la cabecita gacha).

El mito se derrumbó este año, por suerte, ya que varios de los campeones del mundo del 86 (Enrique, Pumpido, Batista, Giusti, Tapia, Olarticoechea y Brown) viajaron a Tilcara a retribuirle a la Virgen. Ellos hicieron el esfuerzo y cumplieron su parte. Los que nos representaron en Rusia, ni cerca de hacerlo. Una vez más.

Les faltó lo que le sobra a la Quebrada de Humahuaca, temperamento.

Y lugares así, fortalecen nuestros encuentros en cada edición.