El Gobierno bonaerense presentó el proyecto de Ley Impositiva para 2027 con el objetivo de mantener la estructura tributaria vigente y no incrementar la presión fiscal sobre los contribuyentes y los sectores productivos. Los ajustes estarán en torno a la inflación.
Ley Impositiva 2027: sin subas reales en impuestos ni cambios en las alícuotas
La iniciativa provincial estás enfocada en Ingresos Brutos y Sellos, solo contempla ajustes por inflación. Se presentó un presupuesto de $58,65 billones para el año que viene.
La iniciativa, según explicó el ministro de Economía Pablo López, no contempla modificaciones en las alícuotas de Ingresos Brutos ni del Impuesto de Sellos y tampoco prevé aumentos reales en los tributos patrimoniales.
En realidad, el ajuste que recibirán los contribuyentes para el próximo ejercicio será en relación a la inflación con la que cierre el año. De acuerdo a la proyección más recientes del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) difundido por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) será en torno al 30%.
En el caso de Ingresos Brutos, el proyecto mantiene las alícuotas actuales y establece una actualización de los montos de facturación anual que permiten a las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMES) acceder a tasas reducidas en los distintos sectores productivos.
Respecto de los impuestos patrimoniales, la propuesta apunta a sostener la tributación sobre los bienes inmuebles y los automotores sin incrementos reales. “Se va a mantener el sistema de las diez cuotas para las Patentes”, dijo López. En tanto, para el Impuesto de Sellos no se prevén cambios en su estructura ni en las alícuotas.
Presupuesto
A la vez, se presentó un Presupuesto que contempla gastos totales por $58,65 billones, recursos por $56,5 billones y una nueva autorización de endeudamiento por el equivalente hasta US$1.000 millones.
La emergencia económica para la Provincia y los 135 municipios es una herramienta legal y administrativa extraordinaria que permite al Ejecutivo acelerar decisiones, reducir trámites y agilizar procesos administrativos para reasignar recursos o gestionar la crisis con mayor velocidad.
“No hay nada que nos indique que tengamos un 2027 mejor; vemos un contexto más adverso. Y la economía argentina está transitando a una situación de recesión para este año”, aseguró López.
Entre las partidas destinadas a políticas prioritarias, la inversión de capital concentra $4,05 billones. Este sector es uno de los de mayor crecimiento con respecto al presupuesto pasado: un 26% más. Allí se incluyen obras hidráulicas, infraestructura universitaria, intervenciones en hospitales y centros de atención primaria, mantenimiento de rutas provinciales y construcción de viviendas.
A la inversión de capital, le siguen promoción y asistencia social, con $2,32 billones; salud, con $2,26 billones; seguridad y servicio penitenciario, con $1,98 billones; y educación, con $1,93 billones. Se trata de inversiones no salariales.
En infraestructura, el proyecto contempla $729.449 millones para vialidad y $728.994 millones para obras de agua potable, desagües pluviales, suelos y drenajes. Mientras que la protección social es otro de los ejes: el Servicio Alimentario Escolar (SAE) tendrá una partida de $901.575 millones y alcanzará a 2,6 millones de niños, niñas y adolescentes.
