El titular de la fábrica de griferías FV, Rodolfo Viegener, describió una situación compleja para la producción de sus plantas, una de las cuales se encuentra en Villa Rosa.
Industria: el dueño de grifería FV advierte: "Estamos en una recesión muy grande"
El empresario Rodolfo Viegener describió una situación compleja. "Estamos esperando que la cosa resucite un poco", auguró. En 2024 suspendió 800 trabajadores en Pilar.
“Estamos en una recesión muy grande”, definió Viegener en una entrevista con el podcast “La Fábrica”, dada a conocer en las últimas horas. “Ahora estamos esperando que la cosa resucite un poco”, se esperanzó.
FV cumplió 100 años de vida en medio de una situación complicada: en mayo de 2024 suspendió a 800 operarios en su planta de Pilar, donde trabajan unas 1.400 personas y se fabrican 3.500 artículos distintos. Y aunque hasta el momento no volvió a tomar decisiones drásticas, reconoció que la demanda, atada indisolublemente a la actividad de la construcción, no repunta.
“Hoy en día se trabaja con presupuesto financiero, se revén los pronósticos de ingresos todas las veces que sea necesario”, explicó Viegener en la entrevista, un espacio que llevan adelante jóvenes industriales y al que suelen concurrir dirigentes de importantes empresas.
Además, Viegener cuestionó a la importación de productos desde China. “El importado empezó a impactar a partir del año 2000 en adelante. El producto chino es barato, quizás cuesta la mitad. Pero el costo de instalación es más caro que el producto en sí”, alertó.
A la vez, señaló que “el producto chino no tiene durabilidad ni garantía”, aunque dijo que “entiende” que la gente elija los importados desde ese país debido a su menor costo.
La caída del sector de la construcción —que cerró 2024 con una baja del 27,4%— es uno de los factores que golpean directamente a empresas como FV, cuyo mercado está atado al movimiento de viviendas, obras públicas y privadas. Pero el problema va más allá.
La exportación tampoco alcanza a compensar la caída del mercado interno. Viegener admitió que está complicado “con el producto muy competitivo porque no dan los costos” para ponerlo barato en el mercado internacional. Por lo que apuestan a los productos de alta gama, con los que pueden competir en calidad.