Volvió el paro a las alimenticias hasta que se extendió la tregua

A las 0 de ayer se venció la Conciliación Obligatoria y los trabajadores bloquearon otra vez los accesos a las plantas. Pero por la tarde se prolongó la disposición del Ministerio de Trabajo por 10 días más.

jueves, 19 de mayo de 2011 · 00:00

 

Trabajadores de Bimbo bloquearon la planta del Parque Industrial.

 

Apenas venció la Conciliación Obligatoria, a las 0 de ayer, los trabajadores del gremio alimenticio que se desempeñan en las distintas plantas de ese rubro ubicadas en el Parque Industrial de Pilar (PIP) volvieron a retomar las medidas de fuerza que ya habían llevado adelante durante la semana pasada.

Es que en la audiencia que precedió la reiniciación de la huelga, la cámara del sector ofreció apenas un 22% de aumento salarial frente al 35 o 40% -según el caso- que exigía el sindicato. Es por eso que desde el primer minuto del miércoles, trabajadores de establecimientos productivos como Bimbo, Riera, Kruguer, Mc Cain y El Lazo iniciaron paros totales de actividades que se extendieron durante cuatro horas por turno y obstruyeron el ingreso a las fábricas.

Sin embargo, por la tarde –a partir de las 16.30- el gremio levantó la medida de fuerza y las plantas en conflicto volvieron a la normalidad, debido a que el Ministerio de Trabajo de la Nación decidió extender por diez días más la Conciliación Obligatoria que, en primera instancia, había sido dictada por cinco días.

“Vamos a acatar la conciliación a la espera de lo que ocurra en una nueva audiencia que se concretará mañana –por hoy- a las 15. Es muy probable que en esa reunión se llegue a un acuerdo. Pero, si eso no ocurre, es muy probable que se decida no acatar lo que resta de la conciliación obligatoria y profundizar las medidas de fuerza”, explicó el secretario general del sindicato alimenticio de Pilar y director Gremial del Municipio, Jorge Juárez.

En el PIP fueron varias las firmas que experimentaron los efectos del reclamo gremial. Los paros temporarios afectaron a empresas como Bimbo, Riera, Ferrero Rocher, Maiken, El Lazo, Sibarita, y Kruguer. Otras como Don Satur, Unilever y Knorr accedieron a otorgar el porcentaje de incremento solicitado por el sindicato y por ende sus empleados levantaron la medida y normalizaron sus tareas.

“Lo que seguimos exigiendo es un básico de 4 mil pesos para todos los trabajadores alimenticios porque en las empresas más chicas hay trabajadores que ganan 2.800 pesos. En el caso de las empresas grandes, donde los empleados superan los 4 mil, pedimos un incremento del 35%”, aclaró el dirigente gremial.

 

Reacción empresaria

Frente a las protestas y medidas de fuerza que ganaron la escena durante las últimas semanas en el Parque Industrial, la reacción de las empresas nucleadas en la cámara empresarial del complejo fabril (Cepip) también se hizo escuchar.

Y la respuesta ante la modalidad de los reclamos que perseguían en la mayoría de los casos aumentos salariales, superiores al 30%, fue virulenta por parte de un representante de la entidad que nuclea a la mayoría de las firmas que integran el predio industrial privado más grande de la Argentina.

“Hay preocupación entre las empresas porque da la sensación de que lo que está ocurriendo es por falta de un sindicalismo responsable. Se cometen excesos en la utilización de la fuerza y se producen atropellos cuando hay ámbitos de diálogo y de discusión para tratar ciertos temas; acá primero se atropella y después se negocia”, disparó días atrás el gerente de la Cepip, Jorge Alonso. Los dardos del dirigente empresarial fueron dirigidos fundamentalmente al gremio que representa a los trabajadores de la alimentación.

 

Reclamo al Estado

A raíz de esas y otras protestas que tuvieron como epicentro al Parque en el último tiempo, el gerente de la CEPIP, Jorge Alonso agregó: “Una cosa es pedir y la otra patotear. Acá lo que hay que hacer es sentarse en una mesa de negociación; pero, por el contrario, lo que promueven estos sindicatos es cerrar las puertas de las fábricas, pintar, romper, y tirar petardos. Es una tontería muy grande todo esto y es una manera muy arcaica de reclamar”.

Por otra parte, el gerente de la Cepip señaló que este tipo de acciones por parte de los gremios también encuentra su cauce debido a que “falta una intervención en tiempo y forma de parte de los que tienen facultades para hacer algo en pos de evitar este tipo de medidas”.

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