Inversión en ladrillos para resguardar ahorros, la vedette del semestre

La compra de pequeñas unidades para alquilar fue lo que mantuvo el nivel de actividad durante la primera mitad del año. El dólar quieto y la inflación provocan que el dinero se vuelque a los ladrillos para preservar su valor.
miércoles, 7 de julio de 2010 · 00:00

 

Los condominios con unidades de 1 o 2 ambientes son los más buscados.

 

El primer semestre del año tuvo para el mercado inmobiliario local una tendencia clara. Porque los índices crecientes de inflación real parecen haber modificado la forma de preservar los ahorros. Mientras hasta hace algunos años atrás era el dólar una de las inversiones preferidas para resguardar el valor del dinero, hoy, en un contexto de suba de precios y de divisa norteamericana estable, la plata quema y se transforma en tierra o en ladrillos.

Al menos así lo señalan algunos de los principales referentes del mercado inmobiliario en Pilar, quienes sostienen que, paradójicamente, el proceso inflacionario que atraviesa la Argentina se ha convertido en un motor para dinamizar las ventas en ese sector durante en los primeros seis meses del 2010.

Si bien nadie se anima todavía a hablar de porcentajes, la mayoría de los operadores del rubro consultados por El Diario coincide en que esta tendencia generó que las ventas y las consultas se incrementaran a lo largo del período enero-junio de este año en comparación con la primera mitad del 2009.

“Se ha movido bastante el mercado en los últimos meses, fundamentalmente en el último bimestre, a partir de las operaciones que se realizan para resguardar ahorros porque, si bien es un lugar común no deja de ser cierto: el mercado inmobiliario es el mejor refugio para preservar el valor del dinero”, explicó Nicolás Valdez, titular de la inmobiliaria Arquín y presidente de la Cámara de Martilleros Pilarenses (CAMAPI).

En ese sentido, el productor inmobiliario agregó que las unidades más buscadas por los pequeños inversores son los departamentos de uno o dos ambientes “porque son un bien de cambio, dan una renta, y además pueden ser transformados fácilmente en dinero en efectivo nuevamente”.

A ese fenómeno también se refirió otro martillero del centro: “Esto comenzó a insinuarse desde fines del año pasado y en nuestro caso particular incidió mucho en la venta de dúplex y departamentos desde el pozo o sin terminar, y también de locales comerciales. Lo que busca el inversor es comprar barato y siempre pensando en una inversión para obtener una renta o resguardar ahorros ante el avance de la inflación”, señaló.

Por su parte, Horacio Martínez, de B&M Propiedades consideró que “el movimiento en lo que va del 2010 viene siendo irregular. Se registró una baja un junio, suponemos que por el Mundial, y en los últimos días está resurgiendo la actividad. Pero sólo se mueven las pequeñas unidades de 1 o 2 ambientes para alquilar y sacar una renta; el resto no se vende porque los créditos son pocos y caros”.

 

Dptos, tierra y locales

En cuanto al destino de las inversiones, la torta se raparte en tres porciones. La más sustanciosa apunta a la compra de pequeñas unidades residenciales orientadas al alquiler para obtener algún grado de rentabilidad. En segundo lugar se ubica la compra de terrenos a bajo precio, en zonas donde la perspectiva de desarrollo futuro haga pensar en una mayor valorización de la tierra.

En tercer término, y en una menor magnitud, los capitales se vuelcan a la compra o construcción de locales comerciales que, si bien otorgan un mayor margen de rentabilidad a la hora de ser alquilados, también demandan un volumen más alto de inversión.

Una de las razones que motivan esta forma de orientar los ahorros radica en el hecho de que en el mercado pueden conseguirse pequeños departamentos de uno o dos ambientes terminados a un valor que ronda los 50 o 55 mil dólares, mientras que un local comercial, para que otorgue una renta interesante, no baja de los 150 mil, señalan los martilleros.

“Hoy la gente viene y nos consulta a nosotros como si fuéramos un banco. Vienen, nos dicen tengo tanto dinero y nos consultan a qué propiedad pueden acceder. Hoy el dólar está quieto y entonces, frente a la inflación, el que tiene dinero efectivo lo transforma en ladrillos; la construcción es un resguardo fabuloso para preservar valor”, sostuvo Horacio Ferreccio, de Serrano Ferreccio Propiedades.

A su vez, otra empresaria de bienes raíces coincidió con el diagnóstico de sus colegas al sostener que el mercado se muestra revitalizado gracias a inversores que se ven impulsados a emprender desarrollos antes de que su capital, expresado tanto en dólares como en pesos, pierda valor ante el avance de la corriente inflacionaria. 

“Se nota claramente una reactivación pero ligada casi exclusivamente a los inversores. Esas inversiones apuntan a viviendas pequeñas que generen una buena renta, a locales comerciales muy bien ubicados, o a lotes de tierra baratos que tengan perspectiva a futuro de aumentar su valor”, señaló.

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