Dos años después de su paso por el Registro Civil, Juana Repetto (34) y Sebastián Graviotto (35) volvieron a reafirmar su unión con una celebración espiritual que tuvo lugar en Pilar.
La boda campestre de Juana Repetto en una estancia de Pilar
Más de 200 invitados arribaron bajo el implacable sol del 4 de marzo a la estancia Carabassa en Pilar. El encuentro, que se inició con el emotivo enlace, terminó en una divertida fiesta a puro baile.
Todo se inició a las 15:30 cuando Juana caminó al altar acompañada por su padre, Nicolás Repetto, y por sus dos hijos, Toribio (6) y Belisario (2), este último fruto de amor con su marido, que a su vez es papá de una nena.
El ingreso se dio mientras sonaba de fondo la canción “Just The Two Of Us” y transitaba un camino de alfombras persas y flores silvestres.
La fiesta continuó con un almuerzo al aire libre bajo una glorieta bien campestre. Finalmente, a las 20 se abrió la pista de baile en una carpa montada especialmente, donde los invitados pasaron por el stand de maquillaje y glitter.
Juana y Sebastián se conocieron a principios de 2008 y tuvieron un romance fugaz. Una década más tarde se volvieron a encontrar en un evento y cuando ella ya se había convertido en mamá de Toribio –concebido por inseminación artificial– y Sebastián también era padre de una nena.