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Soy mano

“Hasta que la dignidad sea normalidad” (*)

por Graciela Labale
Por Redacción Pilar a Diario 30 de marzo de 2019 - 00:00

A los 68 años cuando se han cruzado algunos límites y la vida gira hacia los últimos callejones, cuando quedan pocos caminos por recorrer una elige qué hacer con lo que resta. 
O me quedo en casa mirando y llorando por mi recibo de jubilada que me tira por la cara un número impresentable $11.084 o salgo a la calle a seguir haciendo la diaria y a ver qué sucede con los demás, con mis prójimos más cercanos. Tomo el segundo atajo y es así que junto a la biblioteca Palabras del Alma con la que camino hace años al lado de los más sencillos, a IntegrArte Pilar que permite siga volando de la mano del arte y desde hace un tiempito a la Fundación PIBES y a mis compañeras de “la funda” que con absoluta libertad me dan la posibilidad de hacer lo que me gusta sin limitaciones, y encima me pagan por ello, es que puedo sobrevivir a este tiempo de dolor, impunidad y exclusiones varias. 
En este camino me acompañan siempre la familia, mis viejos y nuevos amigos, las chicas de La Mesa Pilar y por supuesto la poesía. Qué sería de mi vida sin la poesía y ese par de locos que siempre está! Para este momento, para estas circunstancias, espacios y personas que me rodean vaya este par de poemas de un imprescindible: Hamlet Lima Quintana.
“Las claras disonancias”: Dijo el poeta Joseph Brodsky: / “Cuanto más clara es una vos, más disonante suena”. / Y sucede que hace tiempor estoy buscando, / A tientas como si fuera un ciego,
Esa claridad de la voz que tiene un pájaro / Al que se le entiende todo lo que canta, /La misma que ejerce ese ángel que pasa por allí, / Que allí trabaja o que allí lucha por una ocupación, / La misma con que habla la mujer, sin mansedumbre, / Defendiendo del hambre a sus hijos. / Hace mucho tiempo que trato de cantar / Con esa claridad, con esa disonancia que genera / Y me doy cuenta que los círculos altos, / Los del comando de las circunstancias,
Siempre se sienten agredidos por esa claridad. / Es como una luz, una gran luz que hiere, / Diría que de muerte, a toda impunidad / A todo lo oscuro que asfixia a la ética. /Como un pájaro claro, así largo mi canto. / Aunque me he dado cuenta que esas disonancias   Son las que me mantienen siempre marginado. 
 

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