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Soy mano

Política barata y zapatos de goma

por Victor Korprivsek
Por Redacción Pilar a Diario 17 de junio de 2017 - 00:00
El ejército silencioso que de vez en cuando se hace oír. Que de vez en cuando hace temblar la tierra y sacude los corazones. Su canción es de crítica, su prosa escupe vidrios. 
Los acordes agudos, callados hasta que gritan. 
Nacieron acá y crecieron acá. Acá esperan y desesperan. Acá se retuercen con otros cuerpos y se enroscan y se llenan de saliva.
Qué va a quedar después de la faena, de la nube de polvo, del humo. Qué va a quedar flotando después de este descalabro hostil, de esta nauseabunda vileza, de esta invasión.
No son pibes ni son pibas ya, son gente grande que desde el comienzo de los tiempos viene arrastrando guitarras eléctricas, redoblantes, libros, guiones, bombos, carpetas con fotos, estuches de bajos y violines. Es el ejército silencioso que de vez en cuando se hace oír.
Andan con lentejuelas pero ahora dicen que están malditos, ahora dicen que no hay un peso. Ahora dicen que ya no más.
Calladitos los tienen, enfilados uno atrás del otro. Adormecidos.
Pero hasta cuándo. 
La campaña se come todo con sus fauces amarillas. Mastica y avanza, deglute y sigue. Es el remolino top, la top manía que llegó para quedarse. ¿Y lo local?
La miran de afuera papá. Se van mascullando puteadas por lo bajo, con ojeras y bocas amordazadas, bien cocidas con hilo choricero.
Por eso me gustan las bandas de rock y los folcloristas y los autores locales y algunos elencos de teatro. Porque vienen de lejos, del fondo de la tierra, del fondo de los barrios, de la pura mierda que vimos y del puro amor y de la pura pasión que nos llena las patas de barro.
Y nos llena la guitarra de tíos y las chacareras de tías y los rocanroles de amigos. Cuándo hace que no voy a ver a los "Humildes Tártaros”, desde la vez que tocaron en Torrente espacio teatral. 
Cómo extraño a los Skatológicos, a Lalo Abdala, a las chicas de Integrarte cuando danzan en el cielo con sus telas colgantes, cómo me gustaría que este invierno se llene una vez el teatro Lope de Vega, una vez aunque sea la puta madre carajo.
Dónde están las murgas, todas unidas atrás de la bandera de la cofradía y el buen trato. Dónde está la estrella estrepitosa alumbrando en la noche oscura.
¿Cuándo será que una patronal en Derqui no cierre Nene Malo?
Queremos folclore amigo, queremos familia. 

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