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Soy mano

Por Claudia y todas las que faltan

Por Graciela Labale
Por Redacción Pilar a Diario 10 de junio de 2017 - 00:00
Del muro de "No me calmo nada” comparto un texto aparecido en las redes sociales, en la previa a la nueva marcha por "Ni una Menos” del pasado sábado, a 3 años de la primera vez. Coincidiendo en todos sus términos, vaya éste en memoria de Claudia Schaefer, asesinada en el country Martindale, para quien esta semana se hizo justicia al condenar a perpetua a su femicida Fernando Farré. Y de todas las Claudias…
"No nos queremos sangrando. No nos queremos de luto. No nos queremos muertas. No nos queremos huérfanas. No nos queremos de negro, ni de bronca, ni de miedo. No nos queremos rogando llegar a salvo a donde sea que tengamos que llegar. No nos queremos sucias de semen con la tráquea hundida.
No nos queremos en fotos donde aparecemos vivas mientras nos buscan los perros siguiendo el rastro de una remera en la ruta. No nos queremos sabiendo a nuestras madres aullando las hijas que no vuelven. No nos queremos en fotos. No nos queremos en morgues. Nos nos queremos en cifras que no le importan a nadie. No nos queremos en autos sin patente. En combis del horror, en camionetas blancas. No queremos nuestros huesos en bolsas de consorcio. No nos queremos tapadas de cal. No nos queremos ardiendo, la carne quemada, el asesino libre, los mierdas de siempre. No nos queremos a merced de ninguna policía haciendo la vista gorda de lo que pasa y acá no ha pasado nada. No nos queremos zafando. No nos queremos con suerte. No nos queremos caminando rapidito, mirando a los costados, corriendo por las dudas. No nos queremos teniendo que explicar la minifalda, el horario, los amigos.
No queremos ser "las putitas” de nadie. No nos queremos "calladita la concha de tu madre”. No nos queremos "dónde ibas, qué hacías, vos también... a esa hora qué querés... ¿que no te violen?”
Sí, maestro: QUE NO ME VIOLEN QUIERO. ¿Es mucho pedir? No queremos más ser la carne de este cañón de impunidad. Somos personas carajo. Merecemos respeto. No merecemos esta vida que hoy estamos mendigando como si fuera un favor. No les debemos nada y nos están debiendo mucho.
Las desaparecidas de hoy. Las negras de mierda. Las putas del comisario. Las que volvían del colegio. Las violadas por delante. Por detrás. Por uno, por dos, por treinta. Nos deben las muertas. Nos deben las vivas. Nos deben, señores. Y mientras sigan en deuda, seguiremos en la calle. Cada vez más. Cada vez grito. Cada vez UNA SOLA hecha de miles. Multiplicándonos. A puro ovario y desamparo. Teniéndonos. Haciendo por otras lo que querríamos por nosotras si no estuviéramos acá: Gritá mi nombre. Alzá mi foto. Acompañá a mi mamá. NOS VEMOS EN LA CALLE.” Zuleika Esnal.

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