Hilda Lizarazu demostró una vez más que no se necesitan producciones descomunales para brindar un espectáculo que llene oídos y vista: alcanza con buenas canciones, tan simple y tan complicado al mismo tiempo.
Hits de entrecasa
Los éxitos de Man Ray estuvieron acompañados por temas de su carrera solista y clásicos del rock nacional.
Con un formato despojado, acompañada por Federico Melioli, la cantante y compositora le dio forma en la noche del sábado al criollazu (según su propia definición), sobre el escenario de Regio Bistró, que lució un lleno total.
"D10s” fue la canción elegida para abrir el show acústico, demostrando de inmediato que la voz de Hilda no registra cambio alguno a través de los años. Hablando lo justo y necesario entre canción y canción, su primer concierto en la ciudad luego de casi diez años dejó conformes a todos. Como se sabe, suele ser difícil captar la atención de todos en un formato de cena show, aunque el del sábado no fue el caso.
Acompañada por el buen sonido del lugar, la lista de temas recorrió una trayectoria de tres décadas con creaciones de Man Ray ("Sola en los bares”, "Todo cambia”, "Olvídate de mí”, la poco explorada "Zona roja”), perlas de su carrera solista (como "Amapola”), clásicos del rock nacional como "La balsa” y "Juntos a la par”, y hasta "Los hermanos” (Atahualpa Yupanqui) y "Canción para bañar la luna”, de María Elena Walsh.
Luego de poco más de una hora de show, el cierre llegó con "Caribe sur” (enganchada con versos de "De música ligera”, "La bestia pop” y "Yo quiero a mi bandera”). El aplauso provocó la llegada del único bis: "Símbolo de paz”, de Charly García, compañero de mil batallas junto a Hilda, en una versión que terminó siendo cantada por todos. El telón se cerró previa promesa de regreso en abril.