Desde ayer, el tanque de agua de Pilar tiene un semblante distinto, tan relacionado con el arte como con un argentino ilustre: un grupo de vecinos se sumó a una movida internacional para homenajear a René Favaloro, colocando corazones realizados con mosaicos, acción que se replicó en distintos puntos del país, Brasil y Uruguay.
De corazón
Se colocó un mural de mosaicos en el tanque de agua, en homenaje a René Favaloro. Está compuesto por cerca de 500 corazones hechos por los vecinos.
En total son nada menos que 500 los corazones colocados en uno de los sitios emblemáticos del centro de Pilar, aportados por artistas y vecinos que se entusiasmaron con la convocatoria. La iniciativa se desarrolla en simultáneo en 130 puntos de la Argentina, además de los países limítrofes antes mencionados.
La colocación comenzó en la mañana de ayer y, debido al volumen de la obra conseguida, continuará durante este fin de semana con el empastinado de las obras. Gente de todas las edades estuvo presente en el tanque de agua, dejando una huella que quedará para la posteridad.
Los corazones están directamente ligados a Favaloro, cardiocirujano que desarrolló la técnica del bypass y que se quitó la vida en 2000 acuciado por los problemas económicos y la indiferencia estatal.
En Pilar, la dirección del proyecto –que comenzó en enero- estuvo a cargo de la profesora Silvia Kuhn, quien explicó que "la iniciativa surgió a través de una mosaiquista de Buenos Aires, con la idea de hacer murales en honor a una misma persona, al mismo tiempo y con una misma dinámica”.
A su vez, comentó que en movidas de este tipo, "los talleres artísticos suelen producir las obras y enviarlas, pero en este caso, son instaladas por los propios pilarenses”.
Algunas de las instituciones que respondieron a la convocatoria fueron la Escuela Especial 501, la Dirección del Adulto Mayor, el Centro de Rehabilitación "Pilares de esperanza”, los hogares San Cayetano y Santa Rita, La Cata de Pilar, el club de día "María Rosa Mística” y el Taller de la Memoria. A su vez, también se sumaron vecinos deseosos de colaborar.
El llamado a participar fue de boca en boca a lo largo de los meses, con vecinos y entidades funcionando como agentes multiplicadores. En cada cena, cada charla, cada evento, trataron de sumar adeptos y los resultados ya pueden disfrutarse.
"Precisamente, el objetivo fue que la gente pudiese con sus propias manos rendirle homenaje al médico, al menos para mí ese fue el significado”, agregó la artista. Y adelantó que "esto es para siempre, los murales con mosaicos son eternos, no requieren mantenimiento, no se pueden pintar ni graffitear, así que esperemos que quede aquí para toda la vida”.
130
Lugares del país colocaron murales similares en forma simultánea. También lo hicieron en Brasil y Uruguay.