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SOY MANO: Pajarito pajarón

Por Redacción Pilar a Diario 11 de junio de 2016 - 00:00

Por Víctor Koprivsek

Un pajarito volador surcando el cielo con su vuelo en libertad y de colores. Volador el pajarito libre con sus preocupaciones de comida y amores. En la mira del cazador el pajarito tuvo su tiempo de gracia durante años al no poder dispararle por cuestiones éticas y políticas. Pero los tiempos cambian y el cielo de hoy no es el mismo cielo de ayer. Aunque el celeste ensimismado diga que sí. Bien se sabe que no. Ahora hay que pagar por todo. Ahora hay que salir del sueño de la mentira real que fue volar y entrar en el sinceramiento de la factura de la luz y del gas y del GNC y de todo lo que se te ocurra como, por ejemplo, ARBA y sin descuentos por pago al contado y baches en todas las calles y todo eso que todos saben, y algunos putean, otros justifican y otros, sencillamente, se acomodan.
Este pajarito tiene una cuenta de Facebook y un mail. Debajo de esta nota, el pajarito dejará su mensaje demoledor. Se unirá al coro que se queja por las redes sociales y después cierra la boca y paga. Pajarito volador. Están cosiendo la red con hilos de metal forjado con el fierro caliente del cinismo y la mentira. Son declaraciones hostiles que salen en todos los medios, contrariedades que corren de acá para allá y que sacuden el árbol del pajarito volador que pronto escribirá debajo de esta columna para desahogarse por haber creído tan mal.
No hay manera de que se junte con la bandada que antes salía, están todos dispersos y confundidos, son como murciélagos con ojos que ahora ven. Antes estaban ciegos de tanto volar y creyeron que podían comprarse cosas, viajar, cambiar las alas, levantar paredes. Pobres pajaritos voladores; les aumentaron los materiales de la construcción, pero eso no importa tanto como la factura de la luz. Pajarito desfachatado, te pensaste que podías vivir así con dos estufas frío calor en tu nido sacadas a crédito en 12 cuotas. Pajarito quejoso del ayer que ahora defendés lo indefendible. ¿Qué vas a hacer con tus veinte lucas que te pagan por responder las notas de los diarios que golpean a tu verdugo? Ay, pajarito, ¿qué haces escondido atrás de un seudónimo de jirafa?
Pajarito bobo, jilguerito de la altura. Cuidate de las gomeras que te siguen desde hace tiempo, pajarito clase media, antes no te podían lanzar las piedras porque no se podía, pero ahora salió un fallo de la real corte suprema del mundo de los pajarones donde dice que, capaz, si te zarpas de mucho vuelo, te pueden recagar bien a palos. Pajarito boludo.
Qué me importa la grieta si a mi amiga, Ana Bueno, que tiene cinco hijos y le da la leche a 120 pibes de lunes a viernes y vive en el fondo del barrio Sansouci donde no llega nada, donde nada cambió, le vino la factura de la luz con $ 1.368 mensuales cuando antes pagaba $ 300 bimestrales. Eso no es agrandar la grieta. Eso se llama perversión. Pajarito pajarón.

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