Hemos elegido este pueblo para vivir, para construir nuestras casas que convertimos en hogares. Acá llevamos adelante nuestras vocaciones, vemos ir y venir a nuestras abuelas y abuelos, a nuestros hijos, a nuestros vecinos.
Soy mano: Tú debes ser el cambio que deseas ver en el mundo
por Víctor Koprivsek
En marzo de este año, hace dos meses, comenzamos a tener una preocupación extra. Además de las que ya tenemos se sumó una preocupación más. Y por esa preocupación que fue creciendo y convirtiéndose lamentablemente en una amenaza concreta, es que ayer viernes nos reunimos en el querido Club Presidente Derqui, para decir una vez más NO al matadero municipal de José C. Paz.
No ahí. Pegado al arroyo Pinazo, sobre la ruta 234, exactamente a 2.4 km. de la estación San Martín.
Jóvenes estudiantes, docentes, concejales, funcionarios, estuvieron presentes en la reunión.
Veinticuatro cuadras separan al Club Derqui del lugar donde quieren instalar el matadero. ¿Podés visualizar eso?
La tierra, el agua, el aire, un arroyo en el que, no hace mucho tiempo iban a pescar, a nadar los vecinos hoy mayores. Cosas que en los últimos 20 años se fueron perdiendo.
La pregunta es: ¿qué más estamos dispuestos a perder? Y no me refiero solo a los derquinos, sino también a los vecinos de San Atilio cuyo populoso barrio está pegado al predio. Y cuando digo pegado es pegado, literalmente.
Miles de litros de agua por día necesita y requiere un matadero para su normal funcionamiento.
Por otro lado, Presidente Derqui tiene un solo camino de entrada y salida. Uno solo, la ruta 234. Que viniendo desde ruta 8 podemos ver el Hospital Austral, Martindale, Pilar del Lago, La Alborada, Las Lilas, La Esperanza, doblando por la placita Teófilo Tolosa y cruzando el paso a nivel vemos la panadería Boragno y la Avenida de Mayo con todo el centro comercial, después esa ruta pasa por el frente de la estación, agarra en diagonal por la puerta de la Escuela 27 y sigue hasta la entrada del Copello, poco más de veinte cuadras.
Imaginen si ya está destruida la ruta, si hoy tardamos más de 45 minutos en hora pico en salir o entrar a Derqui, cómo vamos a hacer con camiones de 22 metros de largo transportando hacienda, animales vivos y luego reses congeladas, por el medio de nuestra amada ciudad.
Existen pasos legales, leyes, regulaciones, para habilitar un matadero. Así como cuando alguien quiere abrir una panadería, ¿vio? y te piden esto o aquellos, tal vez incluso hasta debería ser más riguroso con un matadero, con semejante impacto ambiental.
Por eso, por ley para habilitar esto el intendente Ishii debe contar con el apoyo de la Provincia de Buenos Aires, con el aval de la gobernadora María Eugenia Vidal a través de los organismos del ADA y OPDS que están bajo su órbita.
El intendente de José C. Paz, votado por su pueblo, no tiene facultad plena para autorizar este proyecto.
Y por las características geográficas del lugar y el arroyo donde irían a parar los vuelcos, sólo a través de una cadena de favores y corrupción podría habilitarse esta locura.
Quiero felicitar a los estudiantes de los colegios Presidente Derqui, Media 2, Latinoamérica, Antonio Toro, Cardenal Copello y Santa Ana. A cada docente y directivo que se comprometió con esta justa causa.
“El día que hayas envenenado el último río, abatido el último árbol, asesinado el último animal, cuando no existan flores ni pájaros, os daréis cuenta que el dinero no se come.”