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Soy mano: Estación Panamericana

Por Víctor Koprivsek
14 de mayo de 2016 - 00:00

Semana agitada. Sin embargo el tiempo es una pluma danzarina entre los pliegues del otoño. Una hoja liviana que el viento mece. Creo que es necesario en estos días de hostilidad disfuncional (¿qué carajo significa disfuncional? A veces me salen las palabras a borbotones y siento que quedan bien en el lugar que ocupan pero después pienso ¿qué significará tal cosa?). Volviendo al punto, creo que hay que reforzar las amabilidades sobe todo con nuestros mayores, madre, padre, abuelas y abuelos (si viven ¡qué gran bendición!), tíos, tías, etc. 

Es que con todo esto que se está viviendo, seas del color político que seas, el efecto Macri resultó demoledor. De-mo–le-dor.
En demasiado poco tiempo una franja importantísima de personas quedó tecleando. Y me refiero específicamente a la economía doméstica. Ojo que también puedo hablar del Día del Escritor que en Argentina se celebra el 13 de junio, menos de un mes. Como para ir avisando sobre algunas cuestiones locales que podrían ir manejándose con anticipación. O también es interesante lo que sucede en el puente del Km 45; escuché que los camiones chocan porque la altura no da y bueno, caen los containers en mitad de la ruta.
Lo cierto es que este Diario Regional cumplió años ayer, 19 pirulos, esta columna existe hace como 12, mínimamente. No faltará algún comentario abajo desacreditando el valor literario y comunicacional, al menos de este puñado de palabras enlazadas.
Pero ser mano es eso, no es tener una carta debajo de la manga, es simplemente cantar la falta con 27, papá. Algo tan efímero como arriesgado. Ser mano es tu momento de hablar. Tu turno. 
En medio de una sociedad que hace cola para casi todo, si no arrimate a EDENOR Pilar o el Banco Provincia de Derqui, el correo de Del Viso, es que somos muchos, ahora con esto del aumento de la nafta por suerte y gracias a Dios, ya no hay tantos autos en las horas pico. La gente dejó de boludear, la vuelta del perro ya fue compadre. Lo mismo que el aire frío calor, te da miedo papi. Ahora lo mirás de reojo y decís –No amigo, quedate piola. Te ponés el pulovercito o la campera en algunos casos y listo. 
-Sueter, dijo el otro. ¡Qué grande!
Che, no vayan a creer que es una crítica eh. Al contrario, es una celebración porque cumplió 19 años este espacio donde tanta gente salió entrevistada, con su historia de vida, con su lucha o sus logros. Salud, muchachada… En el tiempo de las amabilidades, la mirada franca y el abrazo oportuno, así como estrechar la mano amiga, es un gol. 
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