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Soy mano: Más mujeres en movimiento!

Por Graciela Labale
13 de junio de 2015 - 00:00

“Respóndeme: estás aletargada. Tengo preguntas que hacerte. Respóndeme. Tantos años compartidos. Dame las respuestas. Quise un día preguntarte qué hacía el sol por las noches, dónde se escondía el viento por qué cuando cae la lluvia el suelo huele a cemento. Cuántas preguntas te hice y no encontré la respuesta.

Respóndeme, ha pasado tanto tiempo. Quise saber del amor.
Que cuál era el más intenso porque el corazón se acelera cuando veo al que yo quiero. Respóndeme, siempre estuviste escondida, cuando quise tus respuestas. Pero sabes una cosa. Una a una he descubierto. Y ya sé dónde va el sol, y dónde se esconde el viento. Y también lo del amor el más puro sentimiento. Yo sola descubrí que hay dolor en esta tierra. Que al mezclarlo con amor te cambia un poco la esencia.
Las preguntas del ayer no me interesan ahora. Pero tengo algunas nuevas. Respóndeme, no te escondas, te quiero, te quiero tanto. Descubrí que con tu paso me diste las respuestas. Respóndeme, no te escondas Vida, te estoy hablando”.
Con la lectura de este poema de su autoría acompañamos con las chicas de La Mesa de Pilar, el lunes pasado, la presentación del libro “Cuentos Escondidos” de la querida Graciela Vergani, en la calidez de La Tucumanita. Un pedazo de su historia cargada de hijos, nietos, amigos de todos los tiempos, relatos heredados de su familia, adversidades e innumerables vivencias atraviesan su obra llena de emociones, plena de afectividad, con la debida cuota de fantasía, y sobre todo, orgullosamente pilarense. Graciela, sin duda, es un “Corazón libre”, una mujer en movimiento.
Y si de mujeres en movimiento se trata, no puedo dejar de contarles lo vivido el último jueves en Derqui. Una marcha contra la violencia obstétrica, organizada por el Foro donde se trata esta problemática, una de las formas más dolorosas de la violencia hacia la mujer, en un momento tan trascendente de la vida, con testimonios desgarradores y hasta con fotografías de lo que sucede en el Hospital Materno Comodoro Hugo C. Meisner, acompañada especialmente por las víctimas y sus familias, es una muestra más de lo que podemos hacer cuando nos juntamos, cuando nos ponemos de pie, cuando nos ponemos en movimiento. Y hay que seguir, no cabe duda, como lo hizo mi amiga Graciela Vergani cuando la vida le mostró su cara más fea o estas mujeres que ante lo más tremendo decidieron salir a la calle.
“Te han sitiado corazón y esperan tu renuncia, los únicos vencidos corazón son los que no luchan” (Rafael Amor – Corazón libre). 
 
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